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Sólo existe una forma de empezar a cambiar el Mundo, y es a través de la meditación.

Tan sencillo y tan complejo.

Pero dejando atrás modas y tendencias, ni mindfullness, ni coah, ni cosas raras.

La meditación forma parte del ser humano, desde que el ser humano existe, antes de que tuviese uso de razón, cuando la telepatía y la autocuración formaba parte de nosotros.

Con los años hemos evolucionado, hemos pasado muchas revoluciones, y las que vienen, que están haciendo y han hecho que nos convirtamos en lo que somos, que cada uno mire hacia su dentro y alrededor y saque sus propias conclusiones de lo que somos a día de hoy, y de los conflictos que nos rodean, a qué destinamos nuestros pensamientos en el día a día, y sobre todo a qué no.

La sociedad está hecha ahora mismo para que pensemos lo menos posible, se nos da todo dado y pensado, y cada vez más, desde que nos despertamos, hasta que nos acostamos, y se podría decir, desde que nacemos hasta que nos morimos.

En el lecho de muerte la reflexión es unánime, el arrepentimiento de no haber hecho lo que has querido, haber desperdiciado tiempo, haber trabajado demasiado y no haber estado con la familia.

Estos pensamientos se apoderan de nosotros cuando la vida llega a su fin, pero es como vivimos en el día a día, estando cada vez más muertos en vida.

Debemos encontrar la forma de recuperar el control de nuestra vida, y si, la única herramienta es la meditación.

La meditación nos para, y nos demuestra que el Mundo sigue girando sin nosotros en él, que no nos necesita.

Meditar nos lleva a lo más profundo de nosotros mismos, nos vuelve a presentar a ese desconocido con el que vivimos 24 horas al día, y que merece la pena conocer.

Meditar tiene beneficios psicológicos, aumenta la plasticidad cerebral, nos ayuda en la toma de decisiones y nos saca de situaciones críticas, ayuda a controlar la tensión arterial, y el estrés.

Qué barbaridad de cosas, si pensamos que es sólo con 15´ minutos al día, de nosotros mismos, de nada más, no necesitamos comprar nada para ello, ni bajar ninguna app, ni montar ningún escenarios, sólo nos necesitamos a nosotros mismos, durante 15´ al día, y poco a poco iremos creciendo hacia más cosas.

Pero hay un problema….. no meditamos…..

Por qué? Por que el comienzo no es fácil…, nos hemos metido tanto en esta sociedad que cuando paras, aunque sea 15´ piensas que estás robando tiempo a alguien, pero el mayor problema, es que eres incapaz de parar, si no todo lo contrario, parece que aprovechas esos 15´ de parada, para llevar a la cabeza todas las tareas pendientes de hacer.

Y por esto, de inicio, y a muchas personas, la meditación les estresa más que encontrarles los efectos que les beneficia, y por eso la mayoría, no lo continua y lo abandona.

Pero hay que seguir, y seguir y seguir, hasta que encuentres tu punto, y tu momento de meditación, que te abre el camino al estrado meditativo.

El yoga, el pilates, y otras actividades deportivas, son herramientas que ayudan, por que conectan con el cuerpo, y te ayudan a desarrollar una conciencia corporal, de hecho, trabajas la respiración y el cuerpo, y te olvidas de la mente, pero tenemos que tener una cosa clara, estas actividades, no son meditar.

Meditar es parar, por lo menos una vez al día, y por lo menos 15´

Debería enseñarse en los colegios, y debería ser obligatorio en las universidades y en las empresas, y no el café y la tostada, cigarro o no del descanso.

Para terminar, si empiezas a hacer esta práctica, no tienes por que empezar a comer plantas, o llevar ropa de algodón, túnicas, ni demás cosas raras, tampoco colgarte rosarios de meditación, de hecho, puedes seguir siendo “normal”, pero si tienes una misión, como si de un negocio piramidal se tratara, en el momento en el que la meditación te vuelve, tu misión es seguir educando a la gente con los beneficios que te ha aportado, y así, permitir que siga creciendo.

Buen día, y tengan cuidado ahí fuera.