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Luis Pablo García Coronado

la vida deportiva de un tipo "normal"

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Crónica de UltraKing, Ultraman Non Stop

Iba a dejar pasar unos días para escribir la crónica de esta carrera, de asentar las emociones, y la experiencia vivida, pero las ganas de contaros todo lo que ha pasado me pueden, y tengo que empezar.

Esta carrera empieza 3 semanas antes, cuando dando una vuelta en bici me estampo de frente con un ciclista que va demasiado fuerte en una curva, se sale, derrapa, y viene a chocarse justo conmigo. Iba también con Ignacio Redruello, por suerte no pasó nada grave, sólo el golpe en el hombro y codo izquierdo, de chocarme con él, y un fuerte golpe en el sacro, cuando salí disparado y caí de culo.

A partir de ahí, mi programación para las 3 últimas semanas antes de Ultraking, que iba a ser básicamente mi preparación, se va a pique.

3 semanas sin poder hacer nada.., mucho dolor en el sacro, y dificultad para mover el hombro y el codo.

Estaba inscrito al Challengue de Madrid, para hacer un test, llevé la bici el sábado, con la idea de tomar la salida el domingo por la mañana, pero los dolores que tenía aún esa noche, me confirmaron que era absurdo tomar esa salida…, así que nada.., eso si, animar a mi hermana como un loco.

El fin de semana siguiente, el de antes de Ultraking, salgo a probar la ORBEA, a ver cómo se encuentra mi sacro. Me encuentro bien, lo noto, pero no es dolor, y puedo hacer con Silvestre 201 kilómetros, sufriendo bastante por que noto mucha flojera en las piernas.

El día siguiente, con mucha fatiga, salgo a dar dos vueltas a la tapia de la Casa de Campo, y por que Ignacio Redruello vino a dar la segunda conmigo, si no se habría quedado en una.

Esta era la situación a una semana de carrera, en la que las circunstancias del verano me hacían llegar más descansado que entrenado.

Los mensajes de mis supporters Sali y Charly esa semana eran de… “que si no estás bien, no vamos eh Luis….”

Pero yo quería ir…, con un gran temor…, la natación….

Mucho tiempo, sabía que iba a ser unas 3 horas, a lo mejor pasaba frío, de estar tanto tiempo en el agua, aquello iba a ser una inmensidad…. la natación en seco (meditación, visualización, aprendizaje por imitación) me ha funcionado para distancia Ironman…., pero para 10 kilómetros..??? tenía pánico….

Pero bueno, llegó el día, 5 de octubre, y con más miedo que vergüenza, o por lo menos a partes iguales, allí nos presentamos Sali, Charly y yo a afrontar esta movida…., 10 km nadando…, nunca nadé tanto…, no he nadado 10.000 metros en todo el año sumando los 3.800 de Lanzarote…, 420 km en bici…, no llego a los 1.500 en todo el año…, y 84.4 corriendo…, esto si lo he hecho, pero sabía que no me iba a aportar mucho….

Dan la salida, y no hay más que hablar…, 10 vueltas de 1.000 metros….

Doy la primera vuelta, y las sensaciones son buenas, a mi ritmo, a mi rollo, a mi movida…, cada vez que termina una vuelta, están Charly y Sali en la orilla para ofrecerme algo de bebida y comida…, veo trozos de melón…, le digo a Charly que no me gusta el melón, por que me veo día y medio diciendo que no quiero melón… así que bebo un poco y a seguir.

Pasan las vueltas y me encuentro bien.

Cuando termino la tercera vuelta, sé que ya he hecho la distancia Ironman, llego a la orilla, y Sali me dice “el del marido que llega a casa borracho a las 7:00 de la mañana y la mujer le dice…. peerooo Paco…  de dónde vieenneeee… y el marido contesta…. te lo he dicho mil veces… de FRANCISCO….” en este momento, no sé si estoy en carrera, o han empezado ya las alucinaciones…. jajajaja

Sigo, y en la vuelta 5ª, me pasa algo maravilloso…, empiezo a conectar con mi futura hija…, el agua…, el medio…, la temperatura…., empiezo a sentirla y me enchufo muchísimo…., es mi primer contacto total con ella, y noto como me guía y me acompaña durante los 5.000 metros que quedan…., me parece maravilloso, y una de las mejores experiencias que voy a poder vivir en la vida.

Salgo del agua, abrazo a Sali…, el primer miedo solucionado…. como algo, y cojo la bici…, empiezan 420 kilómetros por delante.

Las primeras 2/3 horas necesito beber mucho, hace calor, y me he deshidratado bastante en el agua… la estrategia está clara, estar siempre hidratado, y mucha cadencia a la orbea…, que en ningún momento suframos gratuitamente.

El terreno es una tortura, un no parar de subir y bajar constantemente, que aunque no quiera va desgastando constantemente.

Antes de que anochezca paro dos veces para hablar con mis peques Álvaro y Mara y con Zuri…, me dan la fuerza que necesito.

Al igual que me conecté con mi futuro bebé en el agua, siempre he visto en la naturaleza a Álvaro y en los animales a Mara, por lo que me siento constantemente acompañado por ellos, pienso en ellos constantemente, pero es que sé que están conmigo…, no necesito más.

Empieza la noche, y empieza lo duro, para mi y mi equipo… horas y horas y horas detrás de mi, pendientes de mi, ayudándome, cuidándome…, que barbaridad, qué emoción, si en algún momento me surgen dudas, se me quitan, por que sé que por ellos, lo tengo que hacer también. Han llegado sus chicas también Laura, y Nuria…, y hay una larga noche por delante.

A las 2:00 de la mañana tengo una crisis importante…, estoy muy cansado, y tengo la tripa destrozada, ganas de vomitar de tanto líquido que he tomado…, he de decir, que el total de líquidos ingeridos ha sido unos 35 litros entre agua, 226 y Coca Cola…, una locura, y ya a esas horas, estaba notando la tripa regular.

Salgo a hacer casi unas dos horas para ver si se asienta el estómago, bebo sólo agua, y la cosa mejora mucho en la siguiente parada… Sali cuenta otro chiste… me lo ahorro….

La siguiente parada es la peor… 6:20 de la mañana, no sé cuántos kilómetros llevo, algo más de 300 creo, y muchas horas pedaleando por terrenos complicados…, como algo y me vence el sueño, me duermo 15´, me despiertan, pido 5´ más, me despiertan, y los ánimos están por los suelos, mi equipo, Sali, Charly, Laura y Nuria están agotados, me dicen que ya he hecho suficiente, que no tengo que demostrar nada……, me pongo las zapatillas y digo…”a la bici”…, es la mejor decisión que puedo tomar en ese momento…, pero no os imagináis lo que es eso… sueño, cansancio, frío, de noche… y a la bici a seguir pedaleando por unas 5 horas más…

Amanece…, y se lo dije a Sali y Charly,.., si llegamos al amanecer, lo conseguimos…

Ellos han ido viendo cómo se transforma un cuerpo y una cabeza en tantas horas de esfuerzo y agotamiento, han estado viendo mi culo durante casi 20 horas…, han sufrido conmigo…, ha sido increíble…. y llega el momento de dejar la bici.

T2, y a empezar a correr, antes me puedo duchar y tomar algo… para los que tengáis curiosidad de cuantos geles y barritas me tomé.., fue un total de “0”… la alimentación durante las 35 horas fue un bocata de lomo con queso, un par de bocatas de salchichón con queso, algo de pasta con atún y pasta con tortilla de patata…

La doble maratón se presenta dura no…, mucho más para allá… durísima.

Hace mucho, mucho calor, son las 13:00, y empiezo caminando un poco, llevo 24 horas ya de carrera, y necesito que se acostumbren un poco las piernas. Empiezo corriendo 4 kilómetros y caminando 1, pero esto dura poco, sólo lo puedo hacer un par de veces, el calor es muy intenso, y nada más empezar a correr se me seca la boca, y lo paso mal.

En el 24 paro a tomar un poco de pasta con atún…, y a partir de ahí…,el sufrimiento extremo…, pensando constantemente en la distancia que me quedaba…, no os voy a entretener con agonías y sufrimiento…, sólo decir, que si no es por Sali, Cahrly, Laura y Nuria, ni de coña lo hubiera hecho…, me mimaron hasta que a falta de 8 kilómetros les dije que se fueran a la meta, al Castillo, que necesitaba estar sólo, que me dejaran el teléfono por si me pasaba algo (era una posibilidad, 33 horas sin parar, y con sensaciones desconocidas hasta ahora) y que ellos fueran a descansar, a tomar algo y esperarme en el Castillo.

Llamo a Zuri, y casualidad está llegando, tira el coche por ahí, y me acompaña los últimos 5 kilómetros andando. Los últimos 8 los tuve que hacer andando, lo de antes fue un correr andar cuando se podía y como se podía.

El momento más chungo, es cuando a falta de 2 kilómetros empiezo a tener alucinaciones, convencido de que un cristal me ha atravesado la zapatilla y se me ha clavado en el pie… me miro la suela, no hay nada…, digo entonces que el cristal ya está dentro, Zuri me dice, que cómo va a estar dentro si no se ve nada en la zapatilla, pero insisto en que se me ha clavado un cristal, me quito la zapatilla, y busco y rebusco por el calcetín el cristal…, cuando tomo consciencia de nuevo y veo que no hay cristal, me pongo la zapatilla y afronto los dos últimos kilómetros de una subida terrorífica al Castillo.

Al final llego…, ha sido acojonante… empezamos esto hace 35 horas pensando que ni la natación iba a hacer, sin entrenamiento, sin un plan establecido, sólo con una cosa…, trabajo de cabeza constante, y el mejor de los equipos…, un fin de semana que no podré olvidar nunca, no por lo que hice yo, si no por lo que mucha gente hizo por mi mientras yo estaba en carrera, pendientes, preguntando, ayudando, apoyando…. uffff, me emociono sólo de pensarlo….. si yo lo he hecho, cualquiera puede hacerlo…, aunque se pueden hacer cosas más sencillas, jejejeeje.

A la pregunta y en qué piensas tanto tiempo, durante tantas horas…. sólo en dos cosas, en mi mantra de meditación, y en mi símbolo de meditación, y en la conexión con Álvaro, Mara, y Noa? y mis seres queridos, que todos han tenido un hueco en esta experiencia.

Próximo objetivo, Nepal, disfrutar de otra gran experiencia, y para el 2019 volver a entrenar, para ser rápido…

Gracias a todos, conquisté la corona de Ultraking, primer Ultraman NonStop, a partir de ahora lo harán muchos, pero yo fui de los primeros.

OS QUIERO!!!

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Entrenar con la imaginación

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Llamamos entrenamiento, a cada momento en el que nos ponemos la ropa de deporte y nos lanzamos a la calle o a nuestro sitio de entrenar o practicar deporte, para realizar el acto de entrenar.

Hemos empezado a oír cosas sobre el “entrenamiento invisible” haciendo referencia normalmente a la alimentación y al descanso.

Pero y si empezamos a hablar de “entrenamiento con la imaginación”?

Es una realidad que con la visualización y la imaginación activamos esas mismas zonas en nuestra corteza cerebral, que cuando hacemos el gesto físico real. Sobre esto ya no hay duda, por lo que “algo” podemos estar alterando o creando, cuando nos imaginamos algo relacionado con el deporte que practicamos.

Parece esto, mucho más fácil de creer cuando son deportes que llevan asociado algún gesto técnico, como la natación, el golf, el tenis…. Visualizar e imaginar el golpe perfecto, la brazada perfecta, parece que tiene efecto en nuestra corteza cerebral, y aumenta las posibilidades de que así lo hagamos.

Pero y por que no entrenar el entrenamiento perfecto, el objetivo, el ritmo perfecto, el estado perfecto…

Imaginarnos estas cosas, quita bloqueos de frustración, ya que muchas veces el entrenamiento se convierte en nuestro peor enemigo…, no conseguimos los ritmos que nos habíamos marcados, estamos cansados, agotados…, no podemos más, y encima, empezamos a actuar sobre el destino final, nuestro reto…, no lo voy a conseguir…

Y por que no dedicar algo de tiempo, a imaginarte que corres, casi volando, que tus pies prácticamente no tocan el suelo, por que te sientes ligero, liviano, con ganas de volar, que podrías estar así días, y días, que nunca has tenido unas sensaciones tan buenas, que todo lo que hay alrededor es espectacular, el tiempo acompaña, la brisa nos empuja, los árboles nos animan, y el sol o la humedad es la perfecta.

Si disfrutamos de este estado durante unos minutos, nuestro cerebro lo va a agradecer, el recuerdo de este entrenamiento que nosotros nos podemos crear como lo queramos, nos va a dejar un recuerdo imborrable,  nos va a motivar, y nos va a ilusionar.

Esto es todo lo real que tu quieras, por que no deja de ser imaginación….

7 meses dedicado a vosotros

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Pues sí, ya es oficial, y es una realidad, dentro de 7 meses, un poco menos, disputaré el primer Ironman en Madrid, el km 0.

Será especial, muy especial, pero no sólo por que vaya a ser en Madrid, mi ciudad, ni por que haya cambiado mi estilo deportivo, en el que este año no competiré casi nada, y simplemente me dedicaré a conciencia a preparar esta prueba, si no por lo que hay alrededor de esta prueba que ahora mismo os voy a contar.

Lo bueno que tienen las redes sociales es que uno puede llevar a vida “que quiera”, lo pongo entre comillas, por que no te puedes invitar una vida, pero si jugar con los estados de ánimo.

He de reconocer, que el año pasado fue uno de los años más difíciles de mi vida, ya que estoy arrastrando problemas generados del pasado, con son como una losa sobre mi espalda, y que poco a poco voy solucionando, de la única forma que sé, que es con trabajo y con esfuerzo, pero si es verdad que hay rachas, en las que ves que no puedes con todo, y que te dominan estas situaciones, seguro que sabéis de lo que hablo.

El año pasado, los últimos 6 meses, decidí desaparecer de muchas cosas, de muchos entornos, incluso dejar de lado a amigos, necesitaba intimidad, meterme en mi mundo y luchar yo sólo.

Pero es en estos momentos difíciles cuando aparecen los amigos, y esta vez me habéis llegado de verdad al corazón, me sigo emocionando cuando pienso en los dos detalles que habéis tenido conmigo en los últimos meses.

El 29 de enero, el día del cumpleaños de mi hija, se presentaron por sorpresa en mi casa mis amigos, todos, todos los que pudieron y los que no me llamaron, fue una visita simplemente para decirme que ahí estaban, y así la entendí, me conmovió, y me emocionó, y todavía me emociono cuando lo pienso.

Poco después, y dado que este año no sabía como plantearme mi “vida deportiva”, también ellos, mis amigos, me lo han solucionado, ya que me han hecho un regalo anticipado de cumpleaños, y me han inscrito en “Km 0”.

Por todo esto, y por mucho más, este año, sé que va a ser especial, ya lo está siendo, y ya puedo mirar las cosas con la amplitud con las que las veía hace años.

Este año, cada metro nadado, cada kilómetro corrido, y cada entrenamiento sobre una bici, va dedicado a vosotros, mis amigos, no os voy a dedicar sólo la carrera. sólo ese Ironman, eso sería mínimo, os voy a tener presente cada día, en cada entrenamiento, cuando no tenga ganas ni motivación, seréis vosotros los que me empujéis a la piscina o a la calle a correr, y os dedicaré cada gota de sudor, cada dolorcillo, y cada serie, estos 7 meses que ya han empezado, va dedicado a vosotros.

Sólo pido que circunstancias y lesiones me respeten, y estoy seguro que así va a ser para llegar el 27 de septiembre al Ironman de Madrid, como nunca he llegado a una carrera, y poder exprimirme para poder tomarme una cerveza en condiciones con vosotros en la Puerta del Sol.

Sin más, OS QUIERO!!!

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