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Luis Pablo García Coronado

la vida de un tipo "normal"

mes

octubre 2016

Veeengaaaa, que viva el estrés…

Así empieza el Titular «estrés: es la característica que más se valora en los negocios hoy en día…»

Que viva el estrés! que no le falte a nadie…, ya no es una enfermedad, ya no es un estado…, es la máxima de a productividad, yuju!!! Cómo?! Que no tienes estrés?? Nunca llegarás a ser consejero delegado…, pringado!!

Dónde quedó aquel diagnóstico de estrés, sí, diagnóstico…, hace unos años, estar estresado era motivo de baja laboral, era una enfermedad, ahora se ha convertido en lo contrario, si no eres una persona estresada, no vives al ritmo de esta sociedad, no molas, no eres productivo en el trabajo…, pruébalo, pregunta en tu entorno…, qué tal en el trabajo? la mayoría contestará con un «puff!! estresado» y tú pensarás, «seguro que este es un tío importante…, mírale…, tiene pinta de estresado…» y sin embargo preguntas a otro y te contesta «bien, tranquilo…» piensas «pobre…, o no tiene trabajo, o le van a echar o es un vago…»

Pero cuál es la realidad? Cuál de los dos es mejor trabajador? De verdad queremos vivir con la etiqueta de estresado? con una etiqueta de enfermedad? Recordemos que estas etiquetas alteran las moléculas de agua, su forma, su consistencia, su color, su organización…, y nosotros somos 80% agua…, queremos ser enfermos sin serlo??

Yo lo tengo claro, aunque me lo vendan, yo quité de mi vocabulario hace tiempo la palabra estrés, y se lo recomiendo a todas las personas que trato.

Feliz día, fuera de la zona de estrés 😉

Relaxing cup of café con leche…

Parece que esto es lo que necesitamos para relajarnos, no? Una buena taza de café o una buena infusión, o quedar con unos amigos para charlar…, en el fondo, lo que estamos buscando es evadirnos, salirnos de la rutina, de la normalidad, parar el tiempo.

En qué nos estamos convirtiendo para llegar a esta situación? Por qué esta necesidad de parar? Qué estamos haciendo si no estamos parados entonces? No es que no dejemos de movernos, es que no dejamos de tener ruido en la cabeza.

Y por eso la meditación…, meditación, yoga, rezar, budismo, correr, tomar café… llámalo X, en el fondo es todo lo mismo… parar el tiempo, para intentar volver a ser nosotros mismos, pero no el nosotros de ahora, lo que fuimos en nuestro origen.

Cómo explicar esto que digo? Cómo contarlo…??

Creo que el ser humano hubo un momento en el que fue un coche, con todos sus complementos y todos sus accesorios.

Poco a poco, fue quitando cosas del coche, por que pensaba que no lo necesitaba, para seguir funcionando, le quitó las ventanas, los espejos retrovisores, las puertas, los asientos, el salpicadero, los amortiguadores, el capó, las ruedas…., hasta que se quedó en una simple estructura…, pero esto no es un coche, aunque si se mueve si lo empujas, pero cuesta mucho.

En esto se ha convertido el ser humano, en una estructura vacía, con muchas capacidades pero que las ha perdido o las ha dejado escapar, pero estamos empezando a darnos cuentas, más que nada por el colapso en el que estamos viviendo, el colapso en el que vivir el ser humano…, en el que no para…, da igual lo que sea yo, una estructura, pero no me paro para pensarlo, no vaya a ser peor lo que vea que lo que vivo.

Aquí es donde aparece en escena la meditación, con sus derivados…,como decía antes, yoga, correr, tomar café, rezar…, y cualquier expresión en la que intentemos parar los pensamientos y volver a ser nosotros mismos.

Volviendo al ejemplo del coche…, estamos creando fábricas de ruedas, fabricas de asientos, de amortiguadores, de ventanas…., de todos los componentes del coche…, pero aún no estamos montando el coche…., el coche sigue siendo un esqueleto.

Debemos volver a creer en nosotros, y en nuestras posibilidades y capacidades innatas, no las innatas de nuestra vida, las innatas de nuestros orígenes, donde estábamos todos conectados, entre nosotros y con el mundo en el que vivimos y con unas posibilidades infinitas.

 

Ayuno de 76 horas

Hola a todos.

Durante esta semana varios me habéis preguntado que por qué ayuno, y por qué ayuno tanto tiempo.

Os voy a dar las explicaciones de por qué lo hago, y por su puesto, no intenten hacer esto en su casa, jajajaja. Yo simplemente cuento lo que hago, y lo que me funciona, lo que no me funciona también lo cuento, pero no todo.

Hace 3 años, cuando empecé a competir un poco más en serio, terminaba las carreras de 10 km destrozado, con ganas de vomitar y con descomposición. Lo daba como algo normal, por el esfuerzo, y por la intensidad a la que me obligaba.

Comentándoselo a un amigo, me dijo que por que no ayunaba un día a la semana, que podía ser por el hígado. No busqué más explicaciones, simplemente cuando me lo dijo, me encajó, y empecé a hacer ayuno.

El primer día, me costó, pensaba demasiado en la comida, ese día pasé hambre, pero lo aguanté. Pensaba que me iba a despertar al día siguiente con ganas de comerme una caja entera de cereales, pero no fue así, me despertaba con menos necesidad de desayuno que otros días.

Poco a poco, fui notando como el día de ayuno no me alteraba mi día a día, ya no se me hacía duro, y era capaz de hacer entrenamientos con normalidad durante ese día, y durante el día posterior.

No sé si por esto, o por otra cosa, pero ese año que ayunaba todos los martes, fue el año en el que mejor me encontré, y en el que mejores resultados tuve.

Dejé de hacer ayunos, me metí en el Mundo Ironman, y parece que todo es poco. Come todo lo que puedas, entrena todo lo que puedas, se intenso todo lo que puedas….

Este verano me ha hecho reflexionar sobre la batalla que he tenido los dos últimos años contra los Ironman, y he decidido volver a mis métodos, los que me funcionan.

Llevaba cosa de dos meses, en los que me encontraba cansado, fatiga constante, dormía mal, y me despertaba cansado, incluso durmiendo más de lo que duermo normalmente, y tenía dolores musculares y tendones, cosa que por suerte no suelo tener, y este domingo, tras una comida familiar, lo vi claro, quería ayunar, y quería ayunar lo que el cuerpo me pidiera, necesitaba una cura…, y así ha sido.

Una de las explicaciones que doy, es que cuando tienes u a comida copiosa, el cuerpo te pide echarte una siesta. Si llevas una temporada comiendo mal (todos, comemos mal aunque queramos comer bien, los alimentos están manipulados ;-)) el cuerpo tiene esa sensación constante de necesitar siesta, de no descansar, de no llegar….

Por otro lado, cuando te encuentras mal, tienes gripe, o estás enfermo, y no tiene por que ser de tripa…, el cuerpo pide no comer, parece que el no comer ayuda a recuperar el cuerpo.

Por estos motivos hago el ayuno, y a mi me funciona. Mucha gente me dice que no aguantaría ni saltarse una comida, pues que no se la salte, y que no haga ayuno.., no hay que enfrentarse a las cosas por que otro lo haga y te diga que es bueno, aquí no hay nada ni bueno ni malo, somos todos diferentes, y lo importante es que lo que hagas te ayude y te aporte.

Por otro lado, a mi me ayuda a desarrollar mi parte espiritual, no lo hago por perder peso, y más que una desintoxicación, lo considero una curación.

Para cualquier duda, a vuestra disposición 😉

Vaaaaamoooooosssss

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