Sin duda esta semana pasará a la historia como la semana de la gripe.

Esta mañana por primera vez en mucho tiempo me he tenido que quedar en casa a primera hora para acumular horas de sueño. Me he despertado a casi las 8.00 de la mañana, lo justo para ducharme, coger la bici y al hospital.

He podido pasar el entrenamiento a la tarde, a mediodía, hoy no teníamos entrenamiento con Javi en pista, por que mañana tiene competición con uno de sus chicos en San Sebastián, y como nos ha mandado deberes, he preferido hacerlos por mi cuenta a mediodía, y así poder aprovechar la tarde para estar con Celia y el peque.

Tocaba un 5×2.000, ya sabía yo que iba a ser mucho para la semana de relax forzoso que llevaba, pero he dicho, vamos a echarle huevos, y a ver qué sale.
He calentado 20′, y al ataque, primera serie de 2.000 a 19 km/h, me he pasado 3 pueblos, por que ya casi he reventado, descanso 3′ y a por la siguiente serie 2.000 a 18 km/h. También la he terminado, pero no estaba cómodo, ni mucho menos cerca de estar cómodo, por lo que he decidido que no merece la pena forzar hoy, después de la semana que he tenido, por lo que he preferido seguir haciendo carrera continua y a partir del lunes coger el ritmo normal de los entrenamientos. Además mañana termino el antibiótico, por lo que espero que a partir del domingo vuelva ser de nuevo más yo.

Ha sido una semana de parón, no de descanso, pero me la voy a tomar como descanso activo, en la que espero haber cogido fuerza y motivación, quiero que se me quite la sensación de estoy hecho polvo, esta sensación es muy diferente a la de cansancio por entrenamiento, es una sensación de pesadez, y de no poder con la vida.

Bueno, esta semana difícil difícil ha terminado por fin, ahora a disfrutar de la familia, un poco más de trabajo, y a empezar con fuerza desde mañana mismo.

Buen fin de semana y #vamosahacerdeporte

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