Buscar

Luis Pablo García Coronado

la vida deportiva de un tipo "normal"

Etiqueta

namaste

Be Positive

Es una moda el ser positivo, por que lo hemos oído muchas veces, que si eres positivo atraes muchas cosas buenas a tu vida.

Pero pasan los días, los meses y los años, y parece que el Karma se ha olvidado de nosotros no? que realmente no llegan las cosas buenas, todo aquellos que estamos esperando.

Quizá el error es el concepto que tenemos de esta expresión.

Hay que se positivos, por que este estado, va a hacer que estés en armonía contigo mismo, y esto va a hacer que los que están a tu alrededor tengan tu influencia positiva, no vas a poder alterarles su estado emocional, por que ellos viven su proceso, pero si les va a invadir todo lo que tu desprendes.

Esto es lo que nos llega cuando somos positivos, o tenemos una actitud positiva, el agradecimiento de poder influir en los demás de una forma correcta.

Aún así, el ser positivo, no te libera de que te pasen cosas que no son las que te esperas, cosas que piensas y te preguntas, por qué me está pasando esto?

Esa es la otra parte, la aceptación, el saber que todo lo que pasa en nuestro camino tiene un sentido, y un por qué, y que si prestamos atención, con el tiempo miraremos hacia atrás y nos daremos cuenta.

Por tanto, la actitud de ser positivo, es un regalo para los demás, que hará que nos  lleguen cosas, buenas y malas, las buenas, bien recibidas, las malas, como proceso de un aprendizaje.

Estás de acuerdo?

#Namasté

man in red crew neck sweatshirt photography
Photo by bruce mars on Pexels.com
Anuncios

Aprender a montar en bici

person riding a bicycle
Photo by Bianca Gonçalves on Pexels.com

Uno de los recuerdos más importantes que tengo de mi infancia es cuando mi padre me enseñó a montar en bici.

Fue en el parque de debajo de casa, todo eso era campo, jejeje, típica frase que oímos de nuestros padres, y que yo ahora también puedo repetir, por que esa zona de la avenida de brasil, era en la mayoría descampado.

Pero había una zona que estaba asfaltada, al lado de un edificio, y aprovechamos esa zona, para que yo subido en la bici, y él, mi padre, sujetando con su mano el sillín, y pitillo en boca me acompañaba hasta que cogía un poco de velocidad, y entonces me decía ahora tu sólo….

A veces lo conseguía, y a veces tenía que echar los pies al suelo, en otras ocasiones eran bastantes partes de mi cuerpo las que daban con el suelo, aún tengo marcas en las rodillas de aquellos días de aprendizaje.

Pero a partir de ese momento empezó mi idilio con la bici, recuerdo las vueltas que daba sin sentido, algunas  de ellas en Brihuega, en una pequeña pista de frontón, allí que sufrieron mis rodillas.

Este es de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia, y el mejor recuerdo que voy a tener de estas Navidades 18/19, va a ser el de haber podido enseñar a Álvaro y a Mara a montar en bici. Sin duda un recuerdo para la eternidad.

Las bicis las trajo Papa Noel, en su trineo, por que ya iba siendo hora de que Álvaro con 7 años y medio aprendiera a manejarse en bici. La verdad es que tenía mis dudas de si le iba a gustar o no el regalo de Papa Noel, y de si le iba a gustar después montar en bici.

Bajamos a los pocos días a probarla, los primeros pasos fueron difíciles, y me vino a la cabeza aquellos aprendizajes en el descampado de debajo de mi casa de la infancia con mi padre.

Pero sin saber cómo, por arte de magia, cuando parecía que ya nos íbamos a dar por vencidos, de repente Álvaro, coge velocidad, y me grita “déjame sólo”, y yo con más miedo que otra cosa, suelto las manos, y sin saber cómo, Álvaro, como si llevara toda la vida andando en bici, empezó a dar vueltas al parque, sin parar, por que lo de parar, no lo habíamos trabajado, y efectivamente, la parada fue algo brusca.

Reconozco que alguna lágrima se me escapó, se levantó del suelo, y vino corriendo hacia mi gritando, “papá, se montar en bici” con una alegría en la cara indescriptible.

Mara, que estaba de espectadora, con sus casi 5 años, en ese momento dijo, yo también quiero…, y en eso estamos, aún no va tan suelta como su hermano, pero cada vez lo hace mejor y a ratos va sóla.

Las Navidades nos dejan recuerdos para siempre, y este ha sido el mejor regalo posible, estos son los detalles que perduran, que no se olvidan, y que quedan grabados en la memoria.

Lo mejor es la pasión que sigue teniendo por la bici, y las ganas que tiene cada día de despertarse y bajar a montar en bici, a pesar de las caídas típicas del aprendizaje.

#namasté

Deepak Chopra

sunset love lake resort
Photo by jim jackson on Pexels.com

Estos fueron casi mis comienzos en la meditación.

Hubo, hace años que tuve una época algo revuelta, entonces una persona me habló de Deepak Chopra y sus retos de meditación de 21 días.

En aquel momento me pareció algo absurdo, y que no me iba a ayudar en nada, me pareció hasta bastante friki.

En los comienzos, estos audios de unos 20´ lo que hacían era ayudarme a dormir, me quedaba dormido, cada vez que intentando relajarme, me los ponía, y pasaba de la meditación al sueño profundo.

Poco a poco, fui entendiendo su significado, y fui consiguiendo no caer en el sueño, y hacer estas meditaciones.

Estas meditaciones dirigidas durante 21 días me ayudaron mucho, durante los primeros minutos Deepak habla sobre su visión de la vida, e intenta trabajar sobre nuestra consciencia, y el sentido de nuestras vidas, y posteriormente te acompaña en una meditación.

Una vez terminados estos 21 días, la primera vez que lo hice, vi el sentido a la meditación.

He de reconocer que durante épocas, he dejado de meditar a diario, pero siempre he vuelto, por que he notado la “llamada” de nuevo, ya que me aporta grandes beneficios en todas las facetas de mi vida, y sobretodo me ha ayudado mucho en momentos difíciles.

Para los que me preguntáis a menudo cómo empezar a meditar, ha empezado ahora un reto de 21 días que os animo a que empecéis, y aunque ahora Deepak Chopra, me sigue gustando, y creo que abre las puertas a mucha gente, lo veo como algo excesivamente comercial, pero me sigue gustando, si.

Espero que disfrutéis con estas meditaciones, como yo empecé a hacerlo hace años.

#Namasté 😉

Parar el tiempo

shallow focus of clear hourglass
Photo by Jordan Benton on Pexels.com

Qué poco tiempo nos dedicamos a nosotros mismos, per no me refiero además a hacer lo que nos gusta, como deporte, cine, lectura, cuidados personales, si no realmente a estar un rato sólo, tu, contigo mismo, sin hacer nada, simplemente dedicando tiempo a pensar, a escribir lo que se te pasa la cabeza, a planear y planificar tu vida, con pequeños retos, con pequeñas metas, programando pasos para llegar a ese objetivo, visualizando bien que es lo que quieres hacer, a qué quieres dedicar tiempo, dónde quieres llegar, y cuáles son los pasos para conseguirlo.

Vivimos a un ritmo, que sin darnos cuenta, los minutos caen, las horas pasan, los días se van, y cuando te quieres dar cuenta, has dedicado mucho tiempo, quizá demasiado a hacer aquello que no te gusta, dejando lo que te gusta, y pensando en cambiar tu vida a partir de mañana, pero ese mañana nunca llega.

Desde hace tiempo, todos los días paro el tiempo de mi vida, y dedico unos minutos por la mañana y por la tarde a mis meditaciones, que hacen que realmente se pare el tiempo, y una vez finalizada esta meditación, pienso dónde estoy, como solucionar lo que no me gusta, y cómo poder llegar a lo que me gusta.

Llevo muchos años meditando, al principio me costó mucho, pero ahora, cuando no lo hago, lo noto tanto mentalmente como físicamente, si por algún motivo no medito durante unos días, veo que mi ritmo de vida se acelera, y esa es la señal que me marca que debo parar el tiempo de nuevo.

Empieza hoy, no lo dejes para otro momento, pensarás que si paras unos minutos, pierdes el tiempo, pero te darás cuenta, que es justo lo contrario, todos somos prescindibles, y sobretodo durante unos minutos.

#namasté

Relaxing cup of café con leche…

Parece que esto es lo que necesitamos para relajarnos, no? Una buena taza de café o una buena infusión, o quedar con unos amigos para charlar…, en el fondo, lo que estamos buscando es evadirnos, salirnos de la rutina, de la normalidad, parar el tiempo.

En qué nos estamos convirtiendo para llegar a esta situación? Por qué esta necesidad de parar? Qué estamos haciendo si no estamos parados entonces? No es que no dejemos de movernos, es que no dejamos de tener ruido en la cabeza.

Y por eso la meditación…, meditación, yoga, rezar, budismo, correr, tomar café… llámalo X, en el fondo es todo lo mismo… parar el tiempo, para intentar volver a ser nosotros mismos, pero no el nosotros de ahora, lo que fuimos en nuestro origen.

Cómo explicar esto que digo? Cómo contarlo…??

Creo que el ser humano hubo un momento en el que fue un coche, con todos sus complementos y todos sus accesorios.

Poco a poco, fue quitando cosas del coche, por que pensaba que no lo necesitaba, para seguir funcionando, le quitó las ventanas, los espejos retrovisores, las puertas, los asientos, el salpicadero, los amortiguadores, el capó, las ruedas…., hasta que se quedó en una simple estructura…, pero esto no es un coche, aunque si se mueve si lo empujas, pero cuesta mucho.

En esto se ha convertido el ser humano, en una estructura vacía, con muchas capacidades pero que las ha perdido o las ha dejado escapar, pero estamos empezando a darnos cuentas, más que nada por el colapso en el que estamos viviendo, el colapso en el que vivir el ser humano…, en el que no para…, da igual lo que sea yo, una estructura, pero no me paro para pensarlo, no vaya a ser peor lo que vea que lo que vivo.

Aquí es donde aparece en escena la meditación, con sus derivados…,como decía antes, yoga, correr, tomar café, rezar…, y cualquier expresión en la que intentemos parar los pensamientos y volver a ser nosotros mismos.

Volviendo al ejemplo del coche…, estamos creando fábricas de ruedas, fabricas de asientos, de amortiguadores, de ventanas…., de todos los componentes del coche…, pero aún no estamos montando el coche…., el coche sigue siendo un esqueleto.

Debemos volver a creer en nosotros, y en nuestras posibilidades y capacidades innatas, no las innatas de nuestra vida, las innatas de nuestros orígenes, donde estábamos todos conectados, entre nosotros y con el mundo en el que vivimos y con unas posibilidades infinitas.

 

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑