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Luis Pablo García Coronado

la vida deportiva de un tipo "normal"

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dolor

Por qué duelen los tendones de Aquiles

Y sobretodo, por qué duelen en verano especialmente.

La explicación es el calzado.

Pasamos todo el año con diferentes calzados cerrados, con zapatillas de correr, zapatos, tacones, todos con su drop y sus historias, y llega el verano, y lo cambiamos todo por un calzado que nos lleva el talón a la altura del suelo, y que encima tenemos que trabajar la musculatura extensora de los dedos, para que no se arrastre la chancla.

Esto en pocos días nos va a provocar dolores en los pies, en la planta de los pies, en los metas, pero especialmente en los tendones de Aquiles, de forma lateral, o en muchos casos bilateral.

Empieza de forma lenta, quizá el primer día de usar este calzado, pero es sólo una molestia, lo malo es que según va avanzando el verano, y aumenta el uso de la chancla, este dolor se agudiza cada vez más.

Notamos sobretodo el dolor al dar los primeros pasos, o bien de sentado a de pie, o bien de tumbado a caminar, y parece que andamos como auténticos patos.

Normalmente esto se soluciona con la vuelta al calzado normal, si no es así, tendrás que recibir algún tipo de tratamiento, para quitar la inflamación, bien con medicamentos, o con fisioterapia, si quieres en casa, comienza aplicando hielo, o haciendo unos baños de contraste.

Y después, a darle duro a la zapatilla,para correr sin parar.

beach vacation sand desert
Photo by Pixabay on Pexels.com
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Viaje en Globo

 

red and blue hot air balloon floating on air on body of water during night time
Photo by Bess Hamiti on Pexels.com

“Si miro hacia tras en el cuadro de mi vida, puedo ver desde la perspectiva del momento actual  que todos y cada uno de los aspectos de ella han sido necesarios y perfectos. Cada paso conducía a un lugar más elevado , aún cuando estos pasos parecieron a menudo obstáculos o experiencias penosas. Todo en el universo tiene un propósito, incluidos los llamados accidentes. Debemos ponernos al unísono con el orden del Universo ” Wayne Dyer.

Otro camino que hay, es no mirar hacia detrás, si no montarnos de vez en cuando en un globo, en el buen sentido de la palabra, claro, por que la perspectiva no tiene que ser mirar hacia detrás, si no también mirar de arriba hacia abajo.

Cómo podemos conseguir esto? Utilizando por unos momentos el comodín del botón “STOP”.

Con esto conseguimos, no parar, pero si por lo menos frenar el ritmo de nuestra vida, mediante meditación, descanso, paz, amor…, llega un momento, en el que podemos parar el tiempo, y subirnos en un globo, ver el momento en el que estamos, valorar QUÉ nos está pasando y POR QUÉ? Nosotros tenemos todas las respuestas en nosotros mismos, otra cosa es que queramos verlas, o queramos en lugar de mirar desde el globo, volver a saltar a tocar con los pies en la Tierra, por que aunque por muy duro que parezca, muchas veces elegimos la continuidad, el NO cambio, el más vale lo malo conocido…, que el atreverse y querer ver qué es lo que está pasando, para saber reaccionar, y poder conectar con la vida, y con el orden, y no seguir enfrentándonos a él.

Hay otras perspectivas, no siempre tenemos que mirar hacia atrás en el tiempo, para arrepentirnos, o sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho…, estamos a tiempo de cambiar sobre la marcha, y no tener que mirar por el espejo retrovisor, es pasar del conocimiento por el sufrimiento, a resilencia inmediata.

Crónica maratón Valencia

No es un error… es más bien un deja vú, parece que ya he vivido esta situación, cuando en 2012 hice mi primera maratón en Valencia y 3 meses después hice la de Sevilla.

Y parece que 5 años después, como cíclica que es la vida, se repite la historia.

Después de Valencia, hace poco más de dos meses, en menos de 1 mes volveré a Sevilla, con muchas ganas de maratón de nuevo.

Pero no voy a hablar de Sevilla, por que creo que es el momento de hacer la crónica de la maratón de Valencia.

Como contaba ayer en el perfil de adidas runners Madrid, lo importante no fue conseguir el objetivo, la marca, lo importante fue el camino hasta llegar allí, un camino que no fue el plan de 5 semanas express, si no que fue un plan estratégico, medido y sin dejar espacio a la improvisación, y a la imaginación a nivel de consciencia.

El primero en estar convencido de que iba a ser posible lo que tenía pensado era yo, de hecho, cada vez que contaba la marca que quería hacer, la respuesta estándar que encontraba eran del tipo “sal a un ritmo más lento, y luego ya se verá…, quizá en Valencia no es el día…, si no lo consigues no pasa nada… y si se te van 5 o 10´ sigue siendo un marcón…” pero a mi me daba igual los comentarios, de hecho, me daba igual la marca, por que estaba tan centrado en el camino hasta llegar allí, y además sabía que Valencia no era el final del reto, si no que simplemente era una estación en el camino, y que estaba disfrutando tanto de los entrenamientos, y de la ilusión de tener un gran objetivo, que si salía o no bien la maratón, el resultado para mi iba a ser de satisfacción total.

Pero bueno, voy al grano…. crónica de ese día….

Nos despertamos con tiempo SIlvestre, Marcos y yo. Marcos y yo bajamos a tomar un café, Silvestre se quedó en la habitación.

Subimos, me vestí, y me dio tiempo a una meditación de unos 15´, donde terminé  con la visualización de la carrera, carrera que ya me había visto 5 veces mientras hacia rodillo en las semanas anteriores, pero la visualicé en un estado de meditación, y de conexión conmigo mismo, que la sensación era de plenitud total.

Me levanté después de meditar, puse Born to Run de Spingsteen a todo volumen en la habitación, y salimos de la habitación hacia la salida.

No había excusas, no había dolores, no había malas sensaciones, sabía que iba a ser un gran día, que iba a disfrutar de la carrera, Cuánto quieres hacer? 2:38´… esa era mi respuesta… esa era la marca que tenía marcada…

Empezó la carrera, estaba en un buen cajón, y mi objetivo era encontrar un buen grupo con quien pudiera viajar durante 42 km…

Empezamos fuertes, el primer kilómetro con mucha gente, buscando posiciones, esquivando gente, hasta que pasado el primer kilómetro, parece que se va haciendo un grupo interesante.Interesante si, pero veía que iba en ese punto en el que no podía ir mucho más, pero no quería ir ni una pizca menos.

Primera crisis en el kilómetro 7…, si es real, en el kilómetro 7 fueron los primeros pensamientos de “ni de coña aguanto este ritmo durante 42 kilómetros”

Pero desde ese momento, di paso a la cabeza, empecé a pensar…, voy forzado, un poco, pero voy bien, baja la ansiedad y la preocupación, y sube la alegría, el disfrutar de la carrera, la suerte de poder estar ahí, la suerte de haber podido preparar la carrera, no hay dolores, no hay nada que te impida seguir como estás, aguanta y sigue.

Y así fue, hasta que llegó la segunda crisis, más o menos en el kilómetro 15, donde me tomé un gel (el desayuno) de Victory que me dio mi amigo Rafa el día anterior. No suelo tomar geles, pero sabía que ese día tenía que llevarlo, y más energía que me podía dar ese gel, por quien me lo había dado, no me podía dar ningún otro…, cuando las cosas van con alegría y amo, dan más fuerza.

Y efectivamente, el gen me reactivó…

Pero siguieron las crisis…, todo esto mientras iba a un ritmo, realmente por encima de mis posibilidades…, prácticamente hasta el kilómetro 30, los ritmos iban por debajo del 3:40.

Y era el momento de empezar a sentir paz conmigo mismo. En estos momentos de gran sufrimiento empecé a repartir amor, a mis seres queridos, y a las personas que me han puesto piedras en el camino, por que necesitaba perdonar, para eliminar esas piedras, para poder seguir adelante, sin obstáculos.

Agradecimiento infinito a la gente nueva que a aparecido en mi vida, que me ha hecho cambiar la perspectiva con el que ver las cosas, toda esta paz, hizo que fuera perdiendo miedos, que estuviera tranquilo conmigo mismo, alcanzando un estado de satisfacción plena que me hacía volar.

Muchos pensamientos para mis hijos, siempre presentes en cada kilómetro…, de hecho, las primeras palabras que le dije a Marcos cuando crucé la meta fue “quiero hablar con mis hijos” aunque sabía que no era posible.

Y muchos pensamientos para esa gran persona, que llevaba un mes desaparecida en algún lugar del Mundo, pero que yo sabía que estaba ahí…

Los últimos 5 kilómetros fueron de un  gran dolor de piernas, pero sabía que si de respiración iba bien, el resto era dolor, y que podría soportarlo.

Gracias a la ayuda de Marcos, que me acompañó los últimos kilómetros tenía una referencia de ritmo y de tiempo.

Aún así, ni a falta de 500 metros, desconocía si iba a hacer o no la marca que tenía esperada…

Pero Valencia es especial, y su final es espectacular, cuando llegas a la ciudad de las artes y las ciencias, y corres sobre el agua, todo es diferente, y cuando veo en el crono que estoy en el tiempo, me empiezo a emocionar…, un poco más, por que ya llevaba unos kilómetros emocionado.

Y finalmente cruzo la meta, en el tiempo esperado, sabiendo que es superable, por su puesto, por que quiero seguir soñando y si dejo de soñar, es por que dejo de vivir.

Satisfecho, no, mucho más, alegre, feliz y lleno de paz, que más podía pedir, el tiempo, era simplemente una marca, aunque hubiera llegado dos horas después, nadie me quita la experiencia vivida durante los meses antes de esa maratón, maratón que hace un año fui incapaz de ir, por que era incapaz de mentalmente correr más de 5 kilómetros, y este 2017 venció la cabeza, no las piernas.YA ESTOY CURADO.

Esto acaba de empezar… quedan muchos episodios por delante, y el final, que será un punto y a parte, prometo que será espectacular, que hará que todos podáis creer como yo creo.

Felices todos!!

APROVECHAR EL VERANO PARA ESCUCHAR TU CUERPO

Buenos días.

Comparto con tod@s este post que he subido a la web de adidas

“El verano tiene un punto negativo para los runners, que es el calor, y que nos obliga a entrenar en las horas que menos calor hace, o huyendo de los intensos rayos del sol.

 

Pero tiene otro aspecto muy positivo, que es, que en condiciones normales tenemos un poco mas de tiempo, bien por que estamos de vacaciones, por que los días son más largo, o por que en verano debemos tomarnos todo con más calma.

 

Si la dinámica normal durante el invierno es calzarnos las zapatillas a toda velocidad, salir, correr y volver rápido a la ducha, por que tenemos obligaciones, trabajos y demás, o por que hace frío…, en verano debemos aprovechar el pre y el post entrenamiento.

 

Dedícate tiempo, disfruta de cada momento, disfruta de elegir la ropa adecuada, la más bonita, la que mejor te siente, disfruta de ponerte las zapatillas, de cómo te sientan, visualiza el recorrido que vas a hacer, siéntete con energía y con ganas, cierra los ojos antes de empezar a correr, y haz un recorrido por todo tu cuerpo, desde los dedos de los pies, a los tobillos, pasando por la planta del pie, sube después a las rodillas, fíjate en su paso por los gemelos, sigue subiendo, cuadriceps, isquios, caderas, glúteos, piramidal, y así por todo el cuerpo, columna vertebral, etc.

 

Dedica el tiempo que quieras a esta práctica, y fíjate en esas pequeñas zonas con molestias, con dolores, observa cómo es ese dolor, y que te indica.

 

Una vez hecho esto, empieza a correr, disfrutando del espacio por el que estás corriendo, abre los ojos más que nunca, y los oídos, intentando escuchar lo que antes no escuchas, el viento en los árboles, otras zancadas de otros corredores, o simplemente el silencio.

 

Una vez terminado el entrenamiento, vuelve a sentir tu cuerpo, lo que ha cambiado respecto a la salida, y tú emocionalmente como has cambiado, disfruta de ese momento mientras incluyes una dinámica de estiramiento, sintiendo tu musculatura, como gana elasticidad, si sufrir, sólo alargando lo que te pide.

 

El verano es para disfrutar, y para disfrutar corriendo.”

 

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Fascitis Plantar

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La fascitis plantar es el dolor que aparece en la planta del pie, en todo el recorrido del mismo, y que en muchos casos incapacita para la práctica de correr.

Pero por qué aparece este dolor? Y sobretodo, es necesario ponerse plantillas cuando aparece este dolor. Parece que las plantillas, y que quede dicho, que no tengo nada contra ellas, todo lo contrario, es la solución para todos los males, pero antes de ir a por unas plantillas, escuchemos los avisos del cuerpo.

Por qué no trabajar un poco la musculatura antes. Por que no dar un poco de elasticidad a toda la cadena posterior de la pierna, desde glúteo, isquiotibiales, gemelos. Unos buenos estiramientos de esta zona nos ayudará a que llegue menos tensión a la fascia plantar.

Por qué no también trabajar la musculatura intrínseca del pie. Hacer ejercicios fáciles de propiocepción para la planta del pie, y caminar descalzos, incluso trotar un poco descalzos en una superficie cómoda con césped.

También podemos utilizar pelotas de tenis, o rodillos para masajearnos la planta del pie, con intensidad por que responde mejor a la intensidad y facilitará que se calme el dolor.

Y como siempre, mi toque personal…, por qué no trabajar algún conflicto interior que podamos tener con nuestra “madre naturaleza”… El pie es la parte de nuestro cuerpo que está en contacto con la Tierra, es lo que nos posiciona en este Mundo, con la Madre Tierra, tenemos que pensar hacia nuestros adentros, en a quién damos este sentido de Madre Tierra, nuestra madre, nuestra jefa, nuestra amiga…, y pensar que conflicto tenemos con esa persona. Una vez detectado, un gran paso habremos dado 😉

Como siempre un buen consejo es visitar a vuestro fisioterapeuta de confianza, y cambiar por unos días la carrera a pie.

Por qué duelen los isquiotibiales.

isquiotibiales

Siempre que trato a alguien en consulta con alguna lesión o algún dolor, les doy una pequeña o gran charla, y siempre comento, que los dolores o las lesiones, son la suma de muchas circunstancias o no suelen ser el resultado de un sólo acto, aunque en muchas ocasiones lo parezca. Sensaciones, emociones y experiencias se transforman en estas molestias.

Dicho esto, decir que los isquiotibiales es la musculatura posterior de la pierna, y que va del isquion de la pelvis, hasta la rodilla, tibia y peroné.

Esta musculatura está constantemente trabajando en nuestra estática cuando estamos de pie, nos ayudan a mantenernos de pie y que no nos caigamos y por su puesto es una parte activa de la marcha, cuando andamos y lanzamos el paso, los isquiotibiales son los que “nos acortan el paso” y hacen que avancemos.

En muchas ocasiones, las molestias en esta parte, aparecen en personas que trabajan durante muchas horas sentados, posición en la que están acortados, y van a perder poco a poco elasticidad, y favorecerá el riesgo de lesión, tanto en esta parte, en el isquiotibial, como en la zona lumbar, ya que el isquiotibial acortado, al insertarse en el isquion de la pelvis, va a tirar de la pelvis, provocando tensión en la zona lumbar. Por eso son importantes los descansos en el trabajo, y no estar tantas horas sentados, hay que levantarse como mucho cada dos horas, para dar un paseo y estirar estos músculos, y estirar no es ponerse a hacer una tabla de estiramientos en casa, simplemente pasear un poco.

Al ser una musculatura que tiende al acortamiento, la lesión suele aparecer al hacer una zancada larga, o un gran esfuerzo con la pierna, como subiendo en trails o haciendo cuestas.

La molestia es ese pinchazo en la parte posterior del muslo, que hace que nos echemos la mano constantemente.

Suelen ser dolores limitantes, para la práctica deportiva, y lo primero que hay que hacer es confirmar que no hay rotura. Nos puede ayudar que alguien nos mire la parte posterior del muslo, y de la rodilla, y que no haya hematoma, eso nos puede indicar que es una sobrecarga o una contractura.

En estos casos, lo mejor es aplicar calor, o bien con agua caliente de la ducha, no abrasiva, simplemente por encima de 37º o meter en el microondas unas bolsas de semillas. Aplicar el calor 15 minutos, no más, y después hacer unos estiramientos suaves, como siempre acompañados de estiramientos de músculos del resto de la pierna, no sólo los isquiotibiales, ya que muchas veces, aparecen estos dolores por descompensaciones y podemos aprovechar para estirar bien toda la pierna.

También podemos automasajearnos la zona, con cuidado, pero se agradecerá.

La actividad que puedas hacer o no, va a depender de la clínica del dolor que tengas. Si es moderado, puedes seguir corriendo suave, sabiendo que estás al límite, y por tanto, deben ser carreras suaves, llanas, por terreno cómodo, y zancada normal, parando a estirar las veces que sean necesarias. Si el dolor es más intenso, hacer ejercicios sin impacto, bici o elíptica, o natación con pullboy entre las piernas.

Las molestias musculares son el mejor motivo para acudir al fisioterapeuta, cada vez tienen más herramientas para tratarlas, y todas son válidas, lo que si hay que averiguar el origen de la sobrecarga, que pueden ser malos hábitos posturales, alteraciones biomecánicas, o quizá que hay algo en tu vida que no te deja avanzar, ahí lo dejo, el resto lo tienes que pensar tú 😉

Salud amigos.

Crónica de Full ICAN Gandía

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Llegó el momento, 3 semanas después de hacer Km 0, llegaba el momento de nuevo de ponerse el mono de trabajo de x3m e intentar darlo todo. Por que esta era la mentalidad, cuando me apunté a los dos Ironman, dije que en ningún momento me iba a servir de excusa uno para el otro, así que pasara lo que pasara en el primero iba a intentar ir a tope en el segundo también.

Por suerte la climatología nos respetó bastante, a pesar de las amenazas de lluvia, y a las 8:30 del domingo, sin avisos ni preparados, ni nada, se daba la salida. Una natación, que si fue como las mías, fue el sector en el que más disfrute, pensando como bien dice la natación en seco, en mover los brazos, sin pensar en nada más, fijándome en mi respiración, y disfrutado del momento, agradeciendo la posibilidad de poder volver a disfrutar otra carrera. Así me tiré bastante tiempo. No hubo incidencias, se me soltó mi super reloj naranja en tres ocasiones, pero paré, me lo apreté y a seguir con lo mío. Fue una natación larga, de 4.300 metros aprox por lo que dijo la gente que si levaba garmin y demás. Salí en 1:11, a poco más de 11 minutos del primero, siendo ayer el 12º día del año que nado 😉

Después a coger la bici, 4 vueltas a un circuito “raro”, llano, si, rápido, si, pero pestoso. Es como la media de Getafe, que inicialmente parece que va a ser rápida por que es llana, pero a mucha gente se le atraviesa. Pues lo mismo en la bici, recorrido llano, en el que no dejas de pedalear ni un metro. La primera vuelta poniéndome en situación, sin acoplarme, la segunda un poco mejor y buscando algún acople, sobretodo en la vuelta de la segunda y en la ida de la 3ª que es cuando mejor me encontré, movía piernas, y por los tiempos que me daba mi reloj naranja, podía bajar de las 5 horas en la bici. Pero a la vuelta de la 3ª vuelta, peté, y en esta ocasión peté físicamente, y saqué la mejor conclusión del año: “tengo que entrenar mejor, si puedo más entrenaré más, pero si no puedo más, entrenaré mejor” y como sea tengo que meter más bici para prerarar un Ironman como yo creo que puedo hacerlo.

A partir de aquí empieza el infierno, dolores en piernas, juego de piñones arriba y abajo por que en ninguno me encontraba cómodo, si se movían mucho las piernas por que se movían mucho, y si me atrancaba un poco por que me ardían.

Lo veo claro, según vuelvo de la 4ª vuelta digo, aquí acaba mi temporada, con la natación y la bici de Gandía, tengo suficiente, ni de coña sufro otra maratón como Madrid Km 0.

Y así llego a la T2, dejo la bici y voy andando a las bolsas, guardo lo de la bici en la bolsa de la bici y saco los calcetines y las zapatillas para salir y disfrutar viendo a mis amigos y a mi hermana competir.

Cuando termino veo que el dorsal no me lo he quitado, y sin pensarlo, por que de verdad que no lo pensé, me pongo la gorra y las gafas y digo “voy hasta el avituallamiento, como algo y abandono”.

Llego al avituallamiento primero y no hay comida…, y pienso en trotar hasta el segundo avituallamiento para comer y abandonar. Pero llego al segundo y digo, doy esta vuelta…, y a partir de ahí, sufrir, sufrir, y sufrir, y sufrir mucho, por que no es lo mismo en Madrid que peté de tripa, y no podía correr casi, que aquí que lo que tenía era una fatiga muscular y dolor de piernas, que me mataban en cada paso.

Me recreaba en mis pensamientos y me venía mi frase #nosededóndecoñosacolasfuerzas por que es verdad, no sé como narices pude hacer la maratón, en 3:27 además, pero era como me iban las piernas, parando en cada avituallamiento a dar un traguito de coca cola y tomarme un trozo de plátano.

Al final 10 horas 5 minutos, pero con la conclusión de que el año que viene tocará dar espectáculo del bueno en la distancia Ironman, por que mañana que empiezo la temporada, me lo voy a currar muy mucho.

Mención de honor para mi hermana, que ganó, la general femenina, la animaba cada vez que me cruzaba con ella, quería esperarla en meta, dentro, no fuera, y abrazarla, y así hicimos hermanita, qué coco tienes, para lo bueno y para lo malo, a partir de ahora mentalidad ganadora siempre.

A Charly, que no tiene fin su progresión, a Salinas, que lo mejor está por llegar, y lo seguiremos trabajando en la cabina, por que no tienes un sub 10 en tus piernas, tienes un sub 9.30 y lo sabes.

A Sancha, a David, al resto de amigos, a la afición de los que estaban allí y los que estaban aquí.

Y a Celia, que tiré al aire ese beso que te debía de km 0 😉

A seguir!!!

Vaaaaaaamoooooooooossssssss

Cintilla Iliotibial o Rodilla del Corredor

cintilla iliotibial

A lo mejor os suena esta historia…

Parece que todo va según lo previstos, los entrenamientos se cumplen, el objetivo está cerca, y todo bajo control, hasta que de repente, sin saber muy bien por qué, aparece un dolor, no un dolor cualquiera, un dolor en la rodilla, ni por delante, ni por detrás, está bien localizado en la parte de fuera de la rodilla, lo que llaman los que saben el cóndilo femoral externo, pues debe ser eso, si ellos lo dicen, pero a mi me duele ahí.

Es un dolor intenso, de esos que te obligan a parar, que a veces te deja correr durante unos minutos, pero aparece, y vuelve a a aparecer, y a veces hasta andando, ya no tengo por que correr por que me duele al andar, incluso en reposo a veces cuando estoy sentado o me levanto.

Qué frustración, qué cabreo, qué rabia…!! Qué puedo hacer ahora….?!

Esta historia posiblemente la habéis oído o quizá os ha pasado a muchos de vosotros, a veces al empezar la temporada o bien cuando la carga de kilómetros es bastante alta.

La cintilla ilitiobial es parte del tensor de la fascia lata, que recorre toda la parte externa del muslo, muchos quizás si os tocáis ahora mismo en esa zona, podéis localizar algún punto de dolor, lo que puede significar que esa zona no está trabajando correctamente y por tanto hay posibilidades de que se cargue la cintilla iliotibial.

Las alteraciones biomecánicas, suele ser una de las principales causas, por lo que debemos corregir estas alteraciones para que el gesto repetitivo que daña esta estructura deje de causar este efecto. Podemos recurrir a las plantillas, como siempre, que parece que las plantillas es la solución para todos los males del corredor. Lo bueno es que al hacer las plantillas se podrá hacer un estudio biomecánico o bien estático, o bien dinámico de la marcha, por lo que se podrá valorar las alteraciones que hay.

También se puede estirar, el tensor de la fascia lata es difícil de estirar, yo recomiendo, cuando aparece este dolor, sustituir durante un corto periodo las sesiones de running, por sesiones de estiramientos completas de ambas piernas y de todos los músculos y grupos musculares, para intentar corregir cualquier alteración que indirectamente pueda estar provocando esta molestia.

También, cuando aparece esta lesión, es importante plantearnos el dedicar más tiempo a la técnica de carrera, ya que en algo estamos fallando, y nos aparece este dolor.

Estirar y trabajar la técnica de carrera son cosas que todos sabemos que son importantes, pero que las obviamos, o las guardaos en el cajón desastre sabiendo que un día de estos lo abriré y lo sacaré, pero nunca llega ese día.

Y por que no hablar de la fuerza, otro gran olvidado. Cuando aparece esta lesión, se puede trabajar siempre que no aparezca dolor la fuerza, y así aprovechar el periodo de reposo de running y sacar “provecho” al tiempo de descanso.

Para quitar el dolor las medidas normales de hielo, cremas y analgésicos pautados por el facultativo, y os podéis masajear las zonas del muslo en las que encontréis dolor. También puedes visitar a tu fisioterapeuta de confianza 😉

Importante durante este periodo no hacer mal intentos de correr, ya que si aparece el dolor, al final vamos a correr mal, despacio, y aumentando la carga en esta zona, por lo que no vamos a ayudar a su recuperación. Se puede cambiar por ejercicios alternativos como bicicleta, elíptica o natación, siempre que no despierte dolor.

Por qué lo llaman running cuando realmente quieren decir…

…, por ejemplo, meditación, si, meditación.

Parece que hay un mundo entre la meditación y el running, no? dos actividades que en principio deberían ser muy diferentes, ya que la meditación parece que invita más al reposos, a una actividad con un poco de música zen de fondo, y a dejar la mente en blanco.

Pero seguro que habéis hablado con algún Brunner, y habéis oído cosas como, “es que es mi momento del día…”, “salgo a correr y me olvido de todo…”, “me pongo la música, y no pienso en nada…” o cosas parecidas, y por su puesto no sólo con el running, sino que seguro con muchas otras actividades deportivas.

Pues parece ser que esto es la meditación, y se puede lograr de forma independiente a la actividad que realices, lo puedes hacer tumbado, de pie, andando o corriendo.

Incluso puede ser que practicando una actividad deportiva, puedas alcanzar mejor el estado de meditación. En la meditación, empiezas a fijarte tanto en tu respiración, como en tu cuerpo, empezando por los pies y recorriendo tu cuerpo. Cuando haces deporte, fijarte en tu respiración es mucho más sencillo, por que al estar más agitada es mucho más fácil de percibir, e incluso puedes trabajar el ritmo, e intentar bajar un poco la intensidad.

Lo mismo pasa con la conciencia corporal, cuando corres o pedales, o haces otro deporte, tienes mayor capacidad para reconocer tu cuerpo, y fijarte en el, reconocer cada parte de tu cuerpo, cada articulación, y fijarte en los dolores que te genera la actividad deportiva, y al igual que la respiración, bajar la intensidad del mismo.

Así que ya ve, meditación y running va de la mano, puedes probarlo hoy mismo, o si ya has hecho algo de deporte, pues mañana.

Vaaaaaaamoooooossssss

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