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Luis Pablo García Coronado

la vida de un tipo "normal"

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meditación

Deepak Chopra

sunset love lake resort
Photo by jim jackson on Pexels.com

Estos fueron casi mis comienzos en la meditación.

Hubo, hace años que tuve una época algo revuelta, entonces una persona me habló de Deepak Chopra y sus retos de meditación de 21 días.

En aquel momento me pareció algo absurdo, y que no me iba a ayudar en nada, me pareció hasta bastante friki.

En los comienzos, estos audios de unos 20´ lo que hacían era ayudarme a dormir, me quedaba dormido, cada vez que intentando relajarme, me los ponía, y pasaba de la meditación al sueño profundo.

Poco a poco, fui entendiendo su significado, y fui consiguiendo no caer en el sueño, y hacer estas meditaciones.

Estas meditaciones dirigidas durante 21 días me ayudaron mucho, durante los primeros minutos Deepak habla sobre su visión de la vida, e intenta trabajar sobre nuestra consciencia, y el sentido de nuestras vidas, y posteriormente te acompaña en una meditación.

Una vez terminados estos 21 días, la primera vez que lo hice, vi el sentido a la meditación.

He de reconocer que durante épocas, he dejado de meditar a diario, pero siempre he vuelto, por que he notado la «llamada» de nuevo, ya que me aporta grandes beneficios en todas las facetas de mi vida, y sobretodo me ha ayudado mucho en momentos difíciles.

Para los que me preguntáis a menudo cómo empezar a meditar, ha empezado ahora un reto de 21 días que os animo a que empecéis, y aunque ahora Deepak Chopra, me sigue gustando, y creo que abre las puertas a mucha gente, lo veo como algo excesivamente comercial, pero me sigue gustando, si.

Espero que disfrutéis con estas meditaciones, como yo empecé a hacerlo hace años.

#Namasté 😉

Meditación y deporte

Muchas me habéis preguntado por cómo podéis empezar a meditar, o qué libro podéis leer que os ayude.

Yo hace tiempo, antes de que empezara a meditar, topé con un libro que me llamó mucho la atención, se llama el juego interior del tenis.

Este libro habla del juego exterior, que es contra un rival, y del juego interior que es contra tu mente.

Posteriormente me leí la biografía de Nadal, y pude entender como todos los tics nerviosos y manías que tiene, se asociaban con lo que indicaba el libro el juego interior del tenis.

Rafa Nadal, cada vez que termina un juego, o un set, tiene todas esas manías, que el único fin que tienen es centrar la atención en esas manías, para no pensar en nada más.

El libro se centra mucho, en que cuando fallas o ganas un punto, no debes volver a pensar en ese punto, si no que tienes que pensar en el siguiente, y basarte en el momento en el que estás, no pensar si el siguiente punto va a ser bueno o malo, si no en centrarte en hacer las cosas basadas en tantas y tantas horas de entrenamiento.

Es como la vida misma, siempre pensando en el pasado y en el futuro, y nunca en el momento presente…, con las horas que hemos dedicado en nuestra vida a entrenarnos, y a aprender, seguimos sin confiar en nosotros mismos, siempre condicionados con recuerdos del pasado, o condicionantes, y siempre pensando en un futuro catastrofista, pocas veces optimista.

Este gran libro, puede ser el comienzo para la meditación para mucha gente, y encima lo encontrarán atractivo aquellos que hacen deporte, ya que el hilo conductor es la meditación en el deporte.

Si quieres empezar a meditar, dedícate unos minutos al día, empieza hoy, no lo dejes para mañana…, realmente no necesitas leer nada, la meditación es inherente al ser humano, lo que pasa es que hemos dejado de practicarla, con poco que hagas, volverá a ti.

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Meditación

shallow focus of clear hourglass
Photo by Jordan Benton on Pexels.com

O la práctica de parar el tiempo.

En ocasiones me preguntan cómo iniciarse en la meditación.

La repuesta que normalmente doy, es que ya meditas, lo que pasa es que tienes que fijar tu atención en el acto.

Es muy difícil que pasemos un día sin meditar, lo que pasa es que lo asociamos a alguna actividad, como caminar, correr, hacer deporte, o a cualquier actividad de ocio, como coser, o ir a teatro, o lo que sea.

En estas situaciones, conseguimos quitarnos el ruido que tenemos en la cabeza y fijar nuestra atención en la actividad que estamos realizando, por lo que entramos durante un rato, y/o a ratos en estado meditativo.

Favorecemos más una meditación completa, cuando encima no la asociamos a una actividad, si no que nos regalamos ese tiempo a nosotros mismos, es decir, buscar un espacio, para parar el tiempo, durante unos minutos, lo que consideremos, para principiantes, 5 o 10 minutos, y a partir de ahí, ir avanzando.., lo que necesites, o te pida el cuerpo.

Lo primero que te darás cuenta cuando meditas, es que no eres tan imprescindible, ya que inexplicablemente, jejeje, el tiempo sigue pasando, y la vida de cada persona sigue, con independencia total a la tuya.

Según vayas integrando esta actividad en tu vida normal, colaborarás a recuperarte la plasticidad cerebral que perdiste hace años…, y no, no desaparecen los problemas, los problemas siguen allí, pero esta plasticidad, te ayudará a resolver más fácilmente discusiones, crisis, dolores, a programar mejor tu día, tu reunión, o tu actividad, y los problemas que tenías antes, saber relativizarlos, buscar la mejor solución, o darle la importancia que realmente tiene.

En una sociedad que tiende a la autodestrucción, la meditación nos ayudará a encontrar nuestro sentido de la vida, saber por qué estamos aquí, y para qué, y finalmente conseguir en un estado de bienestar interior, que cambiará las reglas del mundo exterior.

#namasté

Parar el tiempo

shallow focus of clear hourglass
Photo by Jordan Benton on Pexels.com

Qué poco tiempo nos dedicamos a nosotros mismos, per no me refiero además a hacer lo que nos gusta, como deporte, cine, lectura, cuidados personales, si no realmente a estar un rato sólo, tu, contigo mismo, sin hacer nada, simplemente dedicando tiempo a pensar, a escribir lo que se te pasa la cabeza, a planear y planificar tu vida, con pequeños retos, con pequeñas metas, programando pasos para llegar a ese objetivo, visualizando bien que es lo que quieres hacer, a qué quieres dedicar tiempo, dónde quieres llegar, y cuáles son los pasos para conseguirlo.

Vivimos a un ritmo, que sin darnos cuenta, los minutos caen, las horas pasan, los días se van, y cuando te quieres dar cuenta, has dedicado mucho tiempo, quizá demasiado a hacer aquello que no te gusta, dejando lo que te gusta, y pensando en cambiar tu vida a partir de mañana, pero ese mañana nunca llega.

Desde hace tiempo, todos los días paro el tiempo de mi vida, y dedico unos minutos por la mañana y por la tarde a mis meditaciones, que hacen que realmente se pare el tiempo, y una vez finalizada esta meditación, pienso dónde estoy, como solucionar lo que no me gusta, y cómo poder llegar a lo que me gusta.

Llevo muchos años meditando, al principio me costó mucho, pero ahora, cuando no lo hago, lo noto tanto mentalmente como físicamente, si por algún motivo no medito durante unos días, veo que mi ritmo de vida se acelera, y esa es la señal que me marca que debo parar el tiempo de nuevo.

Empieza hoy, no lo dejes para otro momento, pensarás que si paras unos minutos, pierdes el tiempo, pero te darás cuenta, que es justo lo contrario, todos somos prescindibles, y sobretodo durante unos minutos.

#namasté

Nueva Fase Natación en Seco

 

man doing boxing
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Pues si, ha sido el boxeo…

Este año he seguido con mis no entrenamientos de natación, por que me sigue resultando complicado incluir la natación dentro de mi rutina semanal.

Quizá me equivoque, pero ya sabéis que tampoco defiendo tantas sesiones de natación para preparar la media o larga distancia en el triatlón, y ojo que estoy hablando del deporte popular, no del pro.

Por el contrario, desde finales del año pasado, he incluido una nueva actividad, el boxeo, con la cual estoy encantado, dos veces a la semana, es un ejercicio intenso, en el que se trabaja la fuerza, el corazón, las piernas, los brazos, y el abdomen.

Ha hecho, que me note con más fuerza en los brazos que en años anteriores, y estoy seguro que los directos y los crochet, me van a servir a la hora de mover los brazos en el agua.

Por el resto, las fases de la natación en seco las he cumplido, he visto vídeos, he meditado, visualizándome en el agua, me queda trabajar un poco el gesto técnico fuera del agua, que será hacer una especie de transferencia de los gestos técnicos del boxeo a la natación…, recordar que el boxeo también es un ejercicio de gran complejidad técnica, y que los movimientos de los brazos van acompañados de los movimientos de las caderas, por lo que tiene relación con la natación, y por último, me queda sintonizarme con el medio acuático.

Sé que no llueve a gusto de todos, y que esto no gustará a muchos, pero es mi método, mi forma de entrenar y trabajar.

Muchas gracias a todos por leerme.

Vaaaamooooossss

Viaje en Globo

 

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Photo by Bess Hamiti on Pexels.com

«Si miro hacia tras en el cuadro de mi vida, puedo ver desde la perspectiva del momento actual  que todos y cada uno de los aspectos de ella han sido necesarios y perfectos. Cada paso conducía a un lugar más elevado , aún cuando estos pasos parecieron a menudo obstáculos o experiencias penosas. Todo en el universo tiene un propósito, incluidos los llamados accidentes. Debemos ponernos al unísono con el orden del Universo » Wayne Dyer.

Otro camino que hay, es no mirar hacia detrás, si no montarnos de vez en cuando en un globo, en el buen sentido de la palabra, claro, por que la perspectiva no tiene que ser mirar hacia detrás, si no también mirar de arriba hacia abajo.

Cómo podemos conseguir esto? Utilizando por unos momentos el comodín del botón «STOP».

Con esto conseguimos, no parar, pero si por lo menos frenar el ritmo de nuestra vida, mediante meditación, descanso, paz, amor…, llega un momento, en el que podemos parar el tiempo, y subirnos en un globo, ver el momento en el que estamos, valorar QUÉ nos está pasando y POR QUÉ? Nosotros tenemos todas las respuestas en nosotros mismos, otra cosa es que queramos verlas, o queramos en lugar de mirar desde el globo, volver a saltar a tocar con los pies en la Tierra, por que aunque por muy duro que parezca, muchas veces elegimos la continuidad, el NO cambio, el más vale lo malo conocido…, que el atreverse y querer ver qué es lo que está pasando, para saber reaccionar, y poder conectar con la vida, y con el orden, y no seguir enfrentándonos a él.

Hay otras perspectivas, no siempre tenemos que mirar hacia atrás en el tiempo, para arrepentirnos, o sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho…, estamos a tiempo de cambiar sobre la marcha, y no tener que mirar por el espejo retrovisor, es pasar del conocimiento por el sufrimiento, a resilencia inmediata.

SIMULAR ESTADOS

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Cuando la suma de entrenamientos no es exactamente lo que buscamos, hay que buscarse en uno mismo las excusas, o las maniobras mentales que te lleven a tener unas buenas sensaciones.

Me refiero a que el entrenamiento, entre otras cosas, lo que busca es eso, un estado mental, en el que la parte física gane a la parte mental.

Sabes que has entrenado, te has ido encontrando cada vez mejor, te ves físicamente bien, con ganas…, y eso te genera unas emociones, seguridad, motivación, alegría, convicción, y un largo etcétera de sensaciones, fruto de encontrarte físicamente bien.

Y si revertimos el proceso? volvemos al mente sana en cuerpo sano, o mente preparada en cuerpo preparado como origen, pero si tomamos como punto de partida la mente y no la parte física?

Si a través de diferentes maniobras, visualizaciones, técnicas, meditación, juegos, o llámalo como quieras, consigues que tu mente esté por encima de tu cuerpo, y que todo lo que produce el estar físicamente TOP, tenga como origen la mente, que tu mente sepa que estás preparado, que estás bien, que estás fuerte, que puedes, que no hay ninguna ley de la naturaleza o del universo que te confirme que no puedes, si no todo lo contrario, eres capaz, puedes, y lo harás.

Por que estamos en un nuevo paradigma de la vida, y también en el deporte, quizá no todo sea entrenar físicamente, si no volver a los orígenes del ser humano y sus capacidades innatas, muchas de ellas, están escondidas detrás de tanto entrenamiento y están deseando ver la luz.

A pocos días de enfrentarme a un Ironman, y sabiendo que llego con los deberes no a medias si no un poco por debajo, sé que mi entrenamiento mental, ronda el 100% de mis necesidades, y oajalá que lo pueda demostrar en la maratón.

Crónica maratón Valencia

No es un error… es más bien un deja vú, parece que ya he vivido esta situación, cuando en 2012 hice mi primera maratón en Valencia y 3 meses después hice la de Sevilla.

Y parece que 5 años después, como cíclica que es la vida, se repite la historia.

Después de Valencia, hace poco más de dos meses, en menos de 1 mes volveré a Sevilla, con muchas ganas de maratón de nuevo.

Pero no voy a hablar de Sevilla, por que creo que es el momento de hacer la crónica de la maratón de Valencia.

Como contaba ayer en el perfil de adidas runners Madrid, lo importante no fue conseguir el objetivo, la marca, lo importante fue el camino hasta llegar allí, un camino que no fue el plan de 5 semanas express, si no que fue un plan estratégico, medido y sin dejar espacio a la improvisación, y a la imaginación a nivel de consciencia.

El primero en estar convencido de que iba a ser posible lo que tenía pensado era yo, de hecho, cada vez que contaba la marca que quería hacer, la respuesta estándar que encontraba eran del tipo «sal a un ritmo más lento, y luego ya se verá…, quizá en Valencia no es el día…, si no lo consigues no pasa nada… y si se te van 5 o 10´ sigue siendo un marcón…» pero a mi me daba igual los comentarios, de hecho, me daba igual la marca, por que estaba tan centrado en el camino hasta llegar allí, y además sabía que Valencia no era el final del reto, si no que simplemente era una estación en el camino, y que estaba disfrutando tanto de los entrenamientos, y de la ilusión de tener un gran objetivo, que si salía o no bien la maratón, el resultado para mi iba a ser de satisfacción total.

Pero bueno, voy al grano…. crónica de ese día….

Nos despertamos con tiempo SIlvestre, Marcos y yo. Marcos y yo bajamos a tomar un café, Silvestre se quedó en la habitación.

Subimos, me vestí, y me dio tiempo a una meditación de unos 15´, donde terminé  con la visualización de la carrera, carrera que ya me había visto 5 veces mientras hacia rodillo en las semanas anteriores, pero la visualicé en un estado de meditación, y de conexión conmigo mismo, que la sensación era de plenitud total.

Me levanté después de meditar, puse Born to Run de Spingsteen a todo volumen en la habitación, y salimos de la habitación hacia la salida.

No había excusas, no había dolores, no había malas sensaciones, sabía que iba a ser un gran día, que iba a disfrutar de la carrera, Cuánto quieres hacer? 2:38´… esa era mi respuesta… esa era la marca que tenía marcada…

Empezó la carrera, estaba en un buen cajón, y mi objetivo era encontrar un buen grupo con quien pudiera viajar durante 42 km…

Empezamos fuertes, el primer kilómetro con mucha gente, buscando posiciones, esquivando gente, hasta que pasado el primer kilómetro, parece que se va haciendo un grupo interesante.Interesante si, pero veía que iba en ese punto en el que no podía ir mucho más, pero no quería ir ni una pizca menos.

Primera crisis en el kilómetro 7…, si es real, en el kilómetro 7 fueron los primeros pensamientos de «ni de coña aguanto este ritmo durante 42 kilómetros»

Pero desde ese momento, di paso a la cabeza, empecé a pensar…, voy forzado, un poco, pero voy bien, baja la ansiedad y la preocupación, y sube la alegría, el disfrutar de la carrera, la suerte de poder estar ahí, la suerte de haber podido preparar la carrera, no hay dolores, no hay nada que te impida seguir como estás, aguanta y sigue.

Y así fue, hasta que llegó la segunda crisis, más o menos en el kilómetro 15, donde me tomé un gel (el desayuno) de Victory que me dio mi amigo Rafa el día anterior. No suelo tomar geles, pero sabía que ese día tenía que llevarlo, y más energía que me podía dar ese gel, por quien me lo había dado, no me podía dar ningún otro…, cuando las cosas van con alegría y amo, dan más fuerza.

Y efectivamente, el gen me reactivó…

Pero siguieron las crisis…, todo esto mientras iba a un ritmo, realmente por encima de mis posibilidades…, prácticamente hasta el kilómetro 30, los ritmos iban por debajo del 3:40.

Y era el momento de empezar a sentir paz conmigo mismo. En estos momentos de gran sufrimiento empecé a repartir amor, a mis seres queridos, y a las personas que me han puesto piedras en el camino, por que necesitaba perdonar, para eliminar esas piedras, para poder seguir adelante, sin obstáculos.

Agradecimiento infinito a la gente nueva que a aparecido en mi vida, que me ha hecho cambiar la perspectiva con el que ver las cosas, toda esta paz, hizo que fuera perdiendo miedos, que estuviera tranquilo conmigo mismo, alcanzando un estado de satisfacción plena que me hacía volar.

Muchos pensamientos para mis hijos, siempre presentes en cada kilómetro…, de hecho, las primeras palabras que le dije a Marcos cuando crucé la meta fue «quiero hablar con mis hijos» aunque sabía que no era posible.

Y muchos pensamientos para esa gran persona, que llevaba un mes desaparecida en algún lugar del Mundo, pero que yo sabía que estaba ahí…

Los últimos 5 kilómetros fueron de un  gran dolor de piernas, pero sabía que si de respiración iba bien, el resto era dolor, y que podría soportarlo.

Gracias a la ayuda de Marcos, que me acompañó los últimos kilómetros tenía una referencia de ritmo y de tiempo.

Aún así, ni a falta de 500 metros, desconocía si iba a hacer o no la marca que tenía esperada…

Pero Valencia es especial, y su final es espectacular, cuando llegas a la ciudad de las artes y las ciencias, y corres sobre el agua, todo es diferente, y cuando veo en el crono que estoy en el tiempo, me empiezo a emocionar…, un poco más, por que ya llevaba unos kilómetros emocionado.

Y finalmente cruzo la meta, en el tiempo esperado, sabiendo que es superable, por su puesto, por que quiero seguir soñando y si dejo de soñar, es por que dejo de vivir.

Satisfecho, no, mucho más, alegre, feliz y lleno de paz, que más podía pedir, el tiempo, era simplemente una marca, aunque hubiera llegado dos horas después, nadie me quita la experiencia vivida durante los meses antes de esa maratón, maratón que hace un año fui incapaz de ir, por que era incapaz de mentalmente correr más de 5 kilómetros, y este 2017 venció la cabeza, no las piernas.YA ESTOY CURADO.

Esto acaba de empezar… quedan muchos episodios por delante, y el final, que será un punto y a parte, prometo que será espectacular, que hará que todos podáis creer como yo creo.

Felices todos!!

Relaxing cup of café con leche…

Parece que esto es lo que necesitamos para relajarnos, no? Una buena taza de café o una buena infusión, o quedar con unos amigos para charlar…, en el fondo, lo que estamos buscando es evadirnos, salirnos de la rutina, de la normalidad, parar el tiempo.

En qué nos estamos convirtiendo para llegar a esta situación? Por qué esta necesidad de parar? Qué estamos haciendo si no estamos parados entonces? No es que no dejemos de movernos, es que no dejamos de tener ruido en la cabeza.

Y por eso la meditación…, meditación, yoga, rezar, budismo, correr, tomar café… llámalo X, en el fondo es todo lo mismo… parar el tiempo, para intentar volver a ser nosotros mismos, pero no el nosotros de ahora, lo que fuimos en nuestro origen.

Cómo explicar esto que digo? Cómo contarlo…??

Creo que el ser humano hubo un momento en el que fue un coche, con todos sus complementos y todos sus accesorios.

Poco a poco, fue quitando cosas del coche, por que pensaba que no lo necesitaba, para seguir funcionando, le quitó las ventanas, los espejos retrovisores, las puertas, los asientos, el salpicadero, los amortiguadores, el capó, las ruedas…., hasta que se quedó en una simple estructura…, pero esto no es un coche, aunque si se mueve si lo empujas, pero cuesta mucho.

En esto se ha convertido el ser humano, en una estructura vacía, con muchas capacidades pero que las ha perdido o las ha dejado escapar, pero estamos empezando a darnos cuentas, más que nada por el colapso en el que estamos viviendo, el colapso en el que vivir el ser humano…, en el que no para…, da igual lo que sea yo, una estructura, pero no me paro para pensarlo, no vaya a ser peor lo que vea que lo que vivo.

Aquí es donde aparece en escena la meditación, con sus derivados…,como decía antes, yoga, correr, tomar café, rezar…, y cualquier expresión en la que intentemos parar los pensamientos y volver a ser nosotros mismos.

Volviendo al ejemplo del coche…, estamos creando fábricas de ruedas, fabricas de asientos, de amortiguadores, de ventanas…., de todos los componentes del coche…, pero aún no estamos montando el coche…., el coche sigue siendo un esqueleto.

Debemos volver a creer en nosotros, y en nuestras posibilidades y capacidades innatas, no las innatas de nuestra vida, las innatas de nuestros orígenes, donde estábamos todos conectados, entre nosotros y con el mundo en el que vivimos y con unas posibilidades infinitas.

 

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