Por fin me vuelvo a poner un dorsal, hace bastantes semanas que no me lo pongo, qué raro se me está haciendo este año comparado con el año pasado en el que todos los fines de semana me ponía uno, incluso algunos fines de semana hasta dos, jajajaja.

Pero este domingo toca de nuevo ponerse el dorsal, y en una carrera que me motiva mucho, la Wings for life.

Esta carrera la conocí gracias a Chema Martínez el año pasado, y me motivo desde el primer momento, un formato diferente, en el que la meta te persigue, en el que empiezas a correr sin saber realmente la distancia que puedes hacer, hasta que un coche te adelanta, y una carrera que se hace a la vez en 33 países y con fines solidarios para el estudio de las lesiones medulares, con Red Bull de fondo, pues que decir, para mi cumple todas las expectativas.

El año pasado moló, pero la verdad es que no se me dio como esperaba, fue en Barcelona, fui en ave a primera hora de la mañana, desde la estación fui andando a la salida, y desde la primera zancada de la carrera tenía un dolor en el muslo izquierdo, que me obligó a bajar el ritmo en el km 20 para parar en el 25, y encima como “happy” de mi, no tenía billete vuelta, pensando que sobre la marcha iba a encontrar algo, y me tuve que volver de noche, viajando toda la noche en autobús de Barcelona a Madrid, para llegar justo para ir a cursar, una odisea.

Perp este año tiene mejor pinta, en Aranjuez, cerca de Madrid, cerca de casa, y me siento bien, la verdad es que si, y con ganas de correr, cuánto?! pies mucho, muchos kilómetros, todos los que pueda y alguno más, mi duda, el ritmo que voy a poder mantener, no sé si podré cumplir mis expectativas, sólo espero que no pase nada dura de control, para que pueda disfrutar de la carrera y ver hasta dónde soy capaz de llegar.

Así que el domingo allí estaré, dispuesto a darlo todo, y con la motivación de dedicar la carrera a Celia y mi madre, por que al ser la carrera a las 13:00, me perderé la comida del día de la madre….

Vaaaaaamooooooosssss

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