…, por ejemplo, meditación, si, meditación.

Parece que hay un mundo entre la meditación y el running, no? dos actividades que en principio deberían ser muy diferentes, ya que la meditación parece que invita más al reposos, a una actividad con un poco de música zen de fondo, y a dejar la mente en blanco.

Pero seguro que habéis hablado con algún Brunner, y habéis oído cosas como, “es que es mi momento del día…”, “salgo a correr y me olvido de todo…”, “me pongo la música, y no pienso en nada…” o cosas parecidas, y por su puesto no sólo con el running, sino que seguro con muchas otras actividades deportivas.

Pues parece ser que esto es la meditación, y se puede lograr de forma independiente a la actividad que realices, lo puedes hacer tumbado, de pie, andando o corriendo.

Incluso puede ser que practicando una actividad deportiva, puedas alcanzar mejor el estado de meditación. En la meditación, empiezas a fijarte tanto en tu respiración, como en tu cuerpo, empezando por los pies y recorriendo tu cuerpo. Cuando haces deporte, fijarte en tu respiración es mucho más sencillo, por que al estar más agitada es mucho más fácil de percibir, e incluso puedes trabajar el ritmo, e intentar bajar un poco la intensidad.

Lo mismo pasa con la conciencia corporal, cuando corres o pedales, o haces otro deporte, tienes mayor capacidad para reconocer tu cuerpo, y fijarte en el, reconocer cada parte de tu cuerpo, cada articulación, y fijarte en los dolores que te genera la actividad deportiva, y al igual que la respiración, bajar la intensidad del mismo.

Así que ya ve, meditación y running va de la mano, puedes probarlo hoy mismo, o si ya has hecho algo de deporte, pues mañana.

Vaaaaaaamoooooossssss

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