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El confinamiento ha creado entre otras muchas cosas una nueva patología en el mundo de la traumatología y la fisioterapia.


Se ha denominado “síndrome del pasillo” y viene motivada por los runners que no han aguantado sin correr durante el confinamiento, y han corrido en el pasillo de su casa, o haciendo circuitos en el salón y por diferentes rincones.


El ritmo de carrera al que obliga este espacio, junto con los constantes giros, provoca muchas lesiones articulares, sobretodo en rodilla, pero también afecta a tobillos y caderas.


Los meniscos posiblemente sean los más afectados por estos giros constantes, pero también se han observado lesiones musculares y tendinosas.


Correr en el sitio ha sido otra tendencia que hemos podido observar. Este método, puede afectar más a tobillos, y huesos del tarso, aunque al ser un gesto muy repetitivo, con poco recorrido articular en caderas y rodillas también afecta a estas articulaciones.


El problema de estas pequeñas o grandes lesiones, que a lo mejor no han presentado aún una gran clínica, en otros casos si, será el examen que tendrán que pasar a partir del 2 de mayo, si se permite salir a correr, ya que el haber entrenado y acostumbrado al cuerpor a esta actividad, con la sobrecarga que ha provocado en estas articulaciones, es una bomba de relojería, y podrá ser un buen momento para traumatólogos y fisioterapeutas.


Un 35% de la población ha reconocido que ha hecho más ejercicio durante el confinamiento que en su vida normal, en muchas ocasiones sin control.
Veremos como el desconfinamiento afecta también a nuestro aparato locomotor, por si acaso, fisioterapeutas, vayan abriendo sus clínicas.