O por los menos el entrenamiento del triatlón en seco. Esto qué es? Pues fácil, que me estreno el en triatlón ya este mes, y como no, tengo la natación con alfileres…., o peor que con alfileres, todos mis propósitos de nadar en los meses de marzo y abril se han convertido en haber nadado 3 días.
Esta semana no he nadado, semana de relax o de vuelta a la normalidad después de la Wings For Life, y estoy haciendo lo que me apetece, y no es nadar…
Lo que si empecé ayer es a entrenar la natación en seco. Como me conozco y sé que no voy a nadar mucho más, por lo menos me ha creado mi amigo Cheng una tabla de fuerza para mejorar en la natación.
Esto, junto con un par de días que nadaré, va a ser mi entrenamiento de natación.
Hablando con gente que sabe de esto del triatlón, me han comentado que es muy difícil que mejore en la natación, y todos coinciden en lo mismo, mejorar sería a base de mucho, mucho entrenamiento, por lo que no podría casi emplearme en la carrera a pie y en el ciclismo, por lo que no me merece la pena sacrificar las otras disciplinas por ganar unos minutos en el agua.
Así que feliz, nadar lo justo, pero eso si, empezar a nadar ya!!!
Llegó la segunda edición de la Wings For Life, una carrera que estoy seguro que con los años, y no muchos, se va a convertir en una de las grandes del calendario de todos los runners, ya que va a dar la posibilidad esta carrera de hacer cada uno la distancia que tenga considerado, y posiblemente, dentro de poco se acertará con el recorrido, y se podrá conseguir marca personal en aquella distancia que se seleccione, y posiblemente correrás más de lo que tenías pensado.
Mi objetivo de este año era hacer una distancia maratón, y quitarme la espinita del año pasado en el que por una pequeña lesión tuve que abandonar en el kilómetro 25.
La carrera empezó fuerte, demasiado fuerte, unos segundos por encima de mi ritmo previsto, que hizo que se rompieran todas las previsiones, además los primeros kilómetros de rampas y picando hacia arriba no ayudaron nada.
En poco tiempo nos quedamos un pequeño grupo de 4, con Eduardo de Clínicas Menorca, encabezándolo, y Rafa Ballesteros acompañando, Chema Martínez y yo detrás, yo intentando ahorrar toda la energía posible detrás de un tío al que le sacaba 13 kg de peso, de coña, jajajajaja.
Al poquito Rafa se quedó, pero por que el había salido a otra cosa, a completar su entrenamiento, y había hecho una excelente Maratón de Madrid el domingo, y se quedó encabezando el grupo Edu, que también hizo una excelente marca en Madrid la semana anterior, 2 horas 30 minutos, ahí es nada la pomada…
Íbamos por el kilómetro 20 y a mi me tenían algo más que reventado, y me venía a la cabeza todo lo que quedaba…, o no….
Se me acerca Chema y me dice, «regula, que no hay que hipotecar el final, este nos ha roto el ritmo…» efectivamente, la idea era salir a otro ritmo, e ir haciendo cambios de ritmo por horas de carrera, pero el ritmo de Edu a mi me machacó, a Chema no, le vino bien para sacar ventaja al coche, y para que el propio Edu se fuera desgastando, pero yo en el km 23 dije «hasta luego chicos…»
Si quería llegar a la maratón tenía que bajar el ritmo, íbamos a ritmo de hacer 2 horas 40 en Maratón, y no lo veía, así que le dejo que se alejen y marco mi ritmo. Veo que al poco Edu empieza a dejarse caer, normal, iba fuerte para lo que queda y para haber hecho una maratón la semana anterior.
A partir de ese kilómetro, otra carrera…, sólo, asfalto, camino de Toledo, y cada vez más calor. Me había tomado un gel en el 20, y llevaba otro, pero notaba que no me entraba nada, tenía sal por mi traje de superman desde el kilómetro 15, algo pasaba, estaba algo deshidratado, y el cuerpo me rechazaba la comida. A partir del kilómetro 30 mi estómago me dice que no isotónico, que sólo agua….
Se me está haciendo muy duro, terrible, y cargando con el bidón de agua, para rellenarlo de 5 en 5 kilómetros. Llego al kilómetro 40 que no siento las piernas, y empieza mi muro, mi pared, mi lucha…, una auténtica agonía.
Paso la maratón en 2 horas 50 minutos, sufriendo pero contento, no está siendo un buen día, y estoy tirando de cabeza, noto que sirven tantas jilipolleces que hago de entrenamientos en ayunas y días de ayuno, o hipocalóricos, por que me notaba vacío desde el kilómetro 30, pero he conseguido mantener un ritmo de poco más de 4:00 el minuto hasta la maratón.
Sigo hasta el 45 y me coge el coche de la organización, el que marca el tiempo con el speaker, me dice que le saco 2 kilómetros aporro al coche de Marc Coma, pero yo ya estoy pensando en que lo que quiero es que me atropelle.
Los últimos 4 kilómetros ya es otra película, trotando suave, intentando conservar algo de piernas, con Edu a 300 metros, pero imposible subir el ritmo para cogerle. En el kilometro 40 nos pasó un corredor que hizo una carrera más inteligente que la mía sin duda, saliendo de menos a más y siendo más conservador.
Y al final en el 49 terminó la wings for life de 2015, Edu en el 50, Gonzalo en el 52 y Chema en el 59.
Admiración total a TODOS los participantes, en especial a Chema, quien cada día en el que tengo la GRAN SUERTE de coincidir con él, aprendo algo, y veo que como persona es mejor que como deportista, así que os podéis hacer una pequeña idea.
Gran carrera, donde tuve la suerte de coincidir y conocer en persona a mucha gente, a la que admiro, por que aunque yo llevara la camiseta de Superman, somos todos un poco héroes, por hacer lo que hacemos, y por conseguir sacar tiempo para hacer deporte, que nos llena la vida.
Parece que hay un mundo entre la meditación y el running, no? dos actividades que en principio deberían ser muy diferentes, ya que la meditación parece que invita más al reposos, a una actividad con un poco de música zen de fondo, y a dejar la mente en blanco.
Pero seguro que habéis hablado con algún Brunner, y habéis oído cosas como, «es que es mi momento del día…», «salgo a correr y me olvido de todo…», «me pongo la música, y no pienso en nada…» o cosas parecidas, y por su puesto no sólo con el running, sino que seguro con muchas otras actividades deportivas.
Pues parece ser que esto es la meditación, y se puede lograr de forma independiente a la actividad que realices, lo puedes hacer tumbado, de pie, andando o corriendo.
Incluso puede ser que practicando una actividad deportiva, puedas alcanzar mejor el estado de meditación. En la meditación, empiezas a fijarte tanto en tu respiración, como en tu cuerpo, empezando por los pies y recorriendo tu cuerpo. Cuando haces deporte, fijarte en tu respiración es mucho más sencillo, por que al estar más agitada es mucho más fácil de percibir, e incluso puedes trabajar el ritmo, e intentar bajar un poco la intensidad.
Lo mismo pasa con la conciencia corporal, cuando corres o pedales, o haces otro deporte, tienes mayor capacidad para reconocer tu cuerpo, y fijarte en el, reconocer cada parte de tu cuerpo, cada articulación, y fijarte en los dolores que te genera la actividad deportiva, y al igual que la respiración, bajar la intensidad del mismo.
Así que ya ve, meditación y running va de la mano, puedes probarlo hoy mismo, o si ya has hecho algo de deporte, pues mañana.
Por fin me vuelvo a poner un dorsal, hace bastantes semanas que no me lo pongo, qué raro se me está haciendo este año comparado con el año pasado en el que todos los fines de semana me ponía uno, incluso algunos fines de semana hasta dos, jajajaja.
Pero este domingo toca de nuevo ponerse el dorsal, y en una carrera que me motiva mucho, la Wings for life.
Esta carrera la conocí gracias a Chema Martínez el año pasado, y me motivo desde el primer momento, un formato diferente, en el que la meta te persigue, en el que empiezas a correr sin saber realmente la distancia que puedes hacer, hasta que un coche te adelanta, y una carrera que se hace a la vez en 33 países y con fines solidarios para el estudio de las lesiones medulares, con Red Bull de fondo, pues que decir, para mi cumple todas las expectativas.
El año pasado moló, pero la verdad es que no se me dio como esperaba, fue en Barcelona, fui en ave a primera hora de la mañana, desde la estación fui andando a la salida, y desde la primera zancada de la carrera tenía un dolor en el muslo izquierdo, que me obligó a bajar el ritmo en el km 20 para parar en el 25, y encima como «happy» de mi, no tenía billete vuelta, pensando que sobre la marcha iba a encontrar algo, y me tuve que volver de noche, viajando toda la noche en autobús de Barcelona a Madrid, para llegar justo para ir a cursar, una odisea.
Perp este año tiene mejor pinta, en Aranjuez, cerca de Madrid, cerca de casa, y me siento bien, la verdad es que si, y con ganas de correr, cuánto?! pies mucho, muchos kilómetros, todos los que pueda y alguno más, mi duda, el ritmo que voy a poder mantener, no sé si podré cumplir mis expectativas, sólo espero que no pase nada dura de control, para que pueda disfrutar de la carrera y ver hasta dónde soy capaz de llegar.
Así que el domingo allí estaré, dispuesto a darlo todo, y con la motivación de dedicar la carrera a Celia y mi madre, por que al ser la carrera a las 13:00, me perderé la comida del día de la madre….
La vida me está hablando, y la estoy escuchando, me está diciendo, «esta semana un poquito más despacio» y así estoy haciendo.
Todo empezó en la semana Santa, un poco de pesadez de estómago, un poco de malas digestiones, piernas un pelín hinchadas, pero pensaba que lo normal, estaba en la playa y por su puesto comiendo un poco más de lo normal que para eso están los días de vacaciones.
Pensaba que con la vuelta de la Semana Santa todo iba a volver a la normalidad, pero la semana pasada siguió todo por el estilo, podía entrenar, por su puesto, pero notaba visceralmente que algo no iba bien.
Y esta semana tengo síntomas y signos de «petar». Un dolor agudo constante en la boca del estómago, quizá hígado, quizá no sé qué, pero que me dice, baja el ritmo y come bien, aunque el dolor me quita el hambre.
Yo creo que ha sido el exceso de proteína de los últimos meses, me he pasado entre claras de huevo y barritas de proteínas, y he forzado el metabolismo del hígado.
Ya he empezado a curarme, con trabajo mental, claro, y hoy haciendo http://www.drink6.es. En cuanto al ejercicio ayer descansé y hoy he hecho una breve sesión doble de running y estática corta y suave.
Poco a poco volveré a la normalidad y llegaré a puto tope para la wings for life, de momento sólo hay que escuchar al cuerpo, así que a abrir bien los oidos.
Este es el resumen del fin de semana, que barbaridad, la verdad es que ha sido algo más que completito….
Empezaba el fin de semana con una ruta con Salinas, Charley y Pop. Por fin, la verdad es que me paso casi toda la semana pensando en la salida en bici del fin de semana, me encanta la bici y no tengo tiempo entre semana para hacer kilómetros, por lo que sólo queda la posibilidad del fin de semana.
He de decir, que la semana anterior fue especialmente intensa, con casi 90 km corridos, 3 días de estatica, 5 horas de fixie por Madrid, 2.000 metros de natación (muy escaso) y una clase de boxeo…, por lo que llegaba al fin de semana, cuanto menos cansado.
Pero el tiempo acompañó el sábado por la mañana y pudimos disfrutar de una gran mañana de bici.
Anécdota de la salida en bici, fue en el puerto de Cotos, cuando empezamos la subida, nos cruzamos con un profesional del Caja Rural. Cuando quedaban unos 3 km para llegar al final del puerto, de repente me pasa este chico a toda leche, me engancho a él durante 500 metros, al ver que no le dejo, me mete un hachazo y me deja, yo bajo un piñón para seguir subiendo con fuerza, cuando de repente veo que me voy acercando a él y que finalmente le paso y que se queda cuando faltaba aún 1 km y medio para coronar. Le perdí la vista.
La verdad es que moló, pero la realidad no es que dejé a un profesional, si hubiera subido con él desde el principio me habría fulminado, seguro que él subió muy muy fuerte, y posiblemente cuando le pasé es por que se quedó vacío, vamos, si no, ni de coña, pero la verdad es que moló, jajajajaja
El domingo tenía tirada larga, más larga de la que hice, casi 21 km a primera hora de la mañana, quería hacer unos 30, o un poco más, pero a las 12.45 tenía un 3.000 obstáculos y seguiendo los consejos de Tamara Sanfabio, no iba a ser buena idea hacer tirada larga + un 3.000 obstáculos sin correr riesgos de lesión.
Así que llegué al 3.000 obstáculos, madre mía, que prueba más chunga, y eso que lo hice al relentí para evitar lesiones, pero saltar 26 obstáculos de 91 cm, 7 de ellos con ría, la verdad es que es de las pruebas más difíciles que he hecho. Cada obstáculo que saltaba pensaba que el siguiente no lo iba a poder salvar.
Y por la tarde, de remate un relevo de 400 metros del 4×400…. agónico y con las piernas que echaban ácido láctico por las uñas…..
En resumen, un fin de semana completo, ya he hecho la primera sesión del día, algo de estática para limpiar las piernas, a ritmo suave, y a seguir con la semana, a sumar y sumar kilómetros, ya que la siguiente parada es el 3 de mayo en la Wings For Life.
Por fin un fin de semana en lo que se cumplen los planes de entrenamiento por que ha acompañado el tiempo, y he podido coger la bici, y hacer la media de Madrid.
Todo empieza el sábado por la mañana, con las patas aún sensibles de la doble sesión de carrera del viernes, Salinas y yo quedamos para hacer unos 110 kilómetros, saliendo de casa, Colmenar, Soto, Miraflores, Morcuera y vuelta.
Fuimos bien, alegres hasta Soto, y allí empezamos a preparar la subida a Morcuera.
Tuve un paciente hace un par de semanas que me estuvo hablando del test de Morcuera y de los tiempos que se manejan en este puerto, así que teníamos la idea de tener una primera referencia para los futuros meses. El handicap era que estrenábamos las cabras, era el primer día que cogíamos las cabras en la temporada e íbamos a hacer el test con estas, pero da igual, y además lo más probable es que en los próximos meses subamos más con cabra que con bici de ruta, para preparar Km 0.
Empecé cómodo subiendo, aguantando sentado hasta el kilómetro duro, en ese momento me puse de pie y los 4/5 últimos kilómetros los hice todos de pie. El desarrollo era duro, un 39/18, pero iba cómodo con ese ritmo y lo pude mantener toda la subida. Al final me salió un tiempo de 31´20″, contento para ser la primera referencia.
En la subida a Morcuera fue donde empecé a notar algo de carga en el muslo izquierdo, esa molestia que me aparece de vez en cuando y que me empiezo a tratar desde ya, por que no voy a permitir que me de guerra alguna.
Volvimos Salinas, Jorge y yo, con calma a Madrid que al día siguiente teníamos la media, y había que reservar un poco.
Por la tarde fuimos a por los dorsales, y Salinas y yo teníamos el mismo comentario…, «mañana nos vamos a acordar mucho de Morcuera». Teníamos los dos las piernas tocadas, ufff, qué duro se iba a hacer al día siguiente.
Pero el día siguiente llega, y se tengan como se tengan las piernas había que ir a tope, o #aputotope como me gusta decir a mi, jejeje.
Tuve la suerte de tener dos liebre, y ni más ni menos que Peltuo del AD Sprint y Jose Félix Ortiz, un clásico del atletismo.
Empecé bien, muy bien, extrañamente bien, por que como tenía las piernas del día anterior, no me imaginaba que iba a salir así de bien, mantenido el tiempo que quería en los 3 primeros kilómetros, pero ay señores y señoras, cuando llegue al puente de Juan Bravo, para coger Almagro, y luego Santa Engarria, el cuadriceps izquierdo empezó a decir, aquí estoy yo….
Se lo comuniqué a Peluto, que no iba fino, y que me dolía la pierna, que bajara un pelón el ritmo. El dolor iba poco a poco más, es el kilómetro 4 o 5 y empiezo a tener una molestia interesante en cada zancada, voy bien de pecho, pero la pierna me molesta. Aún así mantenemos un ritmo medio bueno, y constante.
Hasta Plaza Castillas se me hace duro, y allí me tomo un gel que me llevaba.
A partir de este momento se me pasa el dolor en el cuadriceps, milagroso, pero ya de pecho, y de piernas en general no voy tan fino, por lo que no puedo hacer más que aguantar el ritmo que llevábamos antes.
El recorrido es constantemente subidas y bajadas, no hay un momento en el que puedas coger un ritmo, y al final, en el Retiro, a falta de 3 kilómetros, tenía las patas destrozadas!!!
Curioso es que los GPS a las personas con las que iba nos marcaba mal, y coincidiamos todos además, unos 200/300 metros antes de cada punto kilométrico, por lo que en la llegada, paro mi gas en el kilómetro 21, para mi una buena referencia, 1.17.28 en los 21 kilómetros o 1.18.27 el tiempo oficial con 300 metros más.
Ambos resultados me sirven, y me son muy muy valiosos, incluso los 1.18.27 si hubieran sido en 21 kilómetros. Es mejor tiempo que el que hice en Getafe y en Fuencarral, por lo que veo que me está valiendo mucho el competor menos y entrenar más y mejor. Hacer estos tiempos, con la paliza en las patas que llevábamos del día anterior, y de la semana, que no ha sido de recuperación, significa que voy por buen camino.
Siguiente test de carrera a pie para la Wings for Life, el 3 de mayo, y a partir de ahí un Half en verano, para hacer un buen test para el objetivo del año, el km 0.
Gracias a todos por los ánimos y el apoyo y a seguir!!!!
A pesar de que el objetivo está lejos, qué digo lejos, está muy muy lejos…, la motivación no sólo sigue intacta, si no que está por encima del 100%.
Es difícil cumplir entrenamientos, es muy difícil sumar kilómetros, tanto a pie como en bici, sabiendo que todo se hace para una fecha para la que quedan aún 6 meses, medio año, pero hay que mentalizarse de que cada entrenamiento, cada kilómetro que corres, y cada brazada que das, y cada pedalead que das, suma, suma, suma, y el resultado se verá dentro de 6 meses.
Podría ser fácil caer en la tentación de «bueno, si hoy no lo hago, total, no lo notaré dentro de 6 meses….», de eso nada, claro que se va a notar, y además son esos entrenamientos que tanto te cuestan, los que valen doble, y los que harán el día de la competición, que merezca la pena todo el esfuerzo y todo el sacrificio que le echamos a esta historia.
Si, sacrificio, y mucho. No es fácil conciliar una vida laboral, intensa, una vida familiar, y una carga de entrenamientos para preparar un Ironman en condiciones, no para ser finisher, si no para dar lo mejor de ti ese día. Y esta mezcla es muy complicada de cuadrarla en el día a día, donde no sabes cómo alargar más el día, para poder cumplir con todas las obligaciones que debes.
Pero esto es lo que hemos elegido, por que esto es lo que nos gusta, nadie nos obliga, y nosotros somos nuestra mejor motivación.
Así que no hay más…., a seguir luchando, y a entrenar mucho, que nunca es suficiente.
Qué diferencia este año al año pasado…. Como ya os he comentado, el año pasado de competir cada fin de semana, a penas pude disfrutar de los entrenamientos, eran más recuperadores o precompetición, que entrenamientos de calidad, ya que el único entrenamiento de calidad que realizaba en la semana era la competición y poco más.
Este domingo, por ejemplo, tuve la posibilidad de salir a montar con una grieta muy maja, con la que subimos a Morcuera, esto el año pasado no lo hice ningún día, y el día que hice mi primera salida en condiciones en bici fue por el mes de mayo.
El año pasado, este fin de semana, hice la Media Universitaria, completando la carrera de 7 km en primera posición, la verdad es que mola y motiva, pero es un engaño, por que no entrenas, me quedo con la subida a Morcuera de este domingo, antes que con hacer un buen 7.000 😉
Así que disfrutando, y mucho, de los entrenamientos, notando cosas raras, cambios en mi cuerpo, mejoría, y dolores, mi cuerpo se está haciendo a esta nueva temporada, queda mucho por delante, 6 meses y medio para km 0, #roadtokm0