Os voy a ir haciendo un breve resumen de los entrenamientos estas 10 últimas semanas que quedan para mi gran reto de este año, el Triatlón Madrid km 0, distancia Ironman.
Estos entrenamientos que yo hago, están basados en un método intuitivo creado por mi, y prácticamente hecho para mi, jeje, así que se puede decir algo parecido a «no intenten hacerlo en su casa», ya que cualquier parecido con un plan de entrenamiento de un profesional es pura casualidad. Como muchos sabéis entreno por sensaciones,e mociones y experiencias, aprendiendo de lo que veo alrededor, y aplicándolo a mi manera.
La semana pasada, en teoría debería haber sido una semana de descanso total, después del desafío Herbalife, con 2 Half de montaña en 7 días, tenía el cuerpo para pocas fiestas, pero decidí hacer un descanso excesivamente activo, con 3 sesiones de entrenamiento al día, y dos días de bici en el fin de semana, con 90 kilómetros cada uno.
Por que duplico o triplico entrenamientos?! Pues muy fácil. A pesar de que mucha gente piensa que sólo me dedico a hacer deporte, la realidad es que soy fisioterapeuta y trabajo una mínima de 10/12 horas al día, por lo que tengo poco, y muy poco tiempo para entrenar. Como no me llega para hacer tiradas largas de bici, o de correr, divido estas en 2 o 3 sesiones a lo largo del día, e intento siempre no hacer trientrenos en un día, es decir, procuro no hacer nadar, bici y correr en el mismo día. Si hago 3 sesiones, o corro dos veces, o hago estática dos veces.
La semana pasada empecé poco a poco a meter ritmo de carrera en las piernas, ya que las 3 últimas semanas, el ritmo de carrera había sido lento para adaptarme a los trails, pero ahora ya tengo que coger ritmos de maratón para el 27 de septiembre.
Esta semana será más de lo mismo de la semana pasada, pero con más, con mucha más intensidad, buscando ya unos ritmos muy aceptables en carrera a pie.
Cómo te voy a tener miedo si nos conocemos de toda la vida….
Si cada mañana me rozas la piel, si estoy hecho de ti.
Si hemos jugado juntos, y me das la vida cada día.
No te puedo tener miedo, lo único que tengo que hacer es aprender a disfrutarte, no a pelearme contigo, a deslizarme dentro de ti.
Debo olvidarme del resto, de las patadas y los puñetazos, de no ver tu profundidad, y debo saber que tú y yo somos uno.
Así que sin miedo, pero con mucho respeto, como dos amigos que se conocen de toda la vida, este domingo pienso disfrutarte, más rápido o más despacio, sé que me vas a ayudar, sé que me vas a llevar en tu corriente para que no me canse, y después poder volar.
Llegó la segunda edición de la Wings For Life, una carrera que estoy seguro que con los años, y no muchos, se va a convertir en una de las grandes del calendario de todos los runners, ya que va a dar la posibilidad esta carrera de hacer cada uno la distancia que tenga considerado, y posiblemente, dentro de poco se acertará con el recorrido, y se podrá conseguir marca personal en aquella distancia que se seleccione, y posiblemente correrás más de lo que tenías pensado.
Mi objetivo de este año era hacer una distancia maratón, y quitarme la espinita del año pasado en el que por una pequeña lesión tuve que abandonar en el kilómetro 25.
La carrera empezó fuerte, demasiado fuerte, unos segundos por encima de mi ritmo previsto, que hizo que se rompieran todas las previsiones, además los primeros kilómetros de rampas y picando hacia arriba no ayudaron nada.
En poco tiempo nos quedamos un pequeño grupo de 4, con Eduardo de Clínicas Menorca, encabezándolo, y Rafa Ballesteros acompañando, Chema Martínez y yo detrás, yo intentando ahorrar toda la energía posible detrás de un tío al que le sacaba 13 kg de peso, de coña, jajajajaja.
Al poquito Rafa se quedó, pero por que el había salido a otra cosa, a completar su entrenamiento, y había hecho una excelente Maratón de Madrid el domingo, y se quedó encabezando el grupo Edu, que también hizo una excelente marca en Madrid la semana anterior, 2 horas 30 minutos, ahí es nada la pomada…
Íbamos por el kilómetro 20 y a mi me tenían algo más que reventado, y me venía a la cabeza todo lo que quedaba…, o no….
Se me acerca Chema y me dice, «regula, que no hay que hipotecar el final, este nos ha roto el ritmo…» efectivamente, la idea era salir a otro ritmo, e ir haciendo cambios de ritmo por horas de carrera, pero el ritmo de Edu a mi me machacó, a Chema no, le vino bien para sacar ventaja al coche, y para que el propio Edu se fuera desgastando, pero yo en el km 23 dije «hasta luego chicos…»
Si quería llegar a la maratón tenía que bajar el ritmo, íbamos a ritmo de hacer 2 horas 40 en Maratón, y no lo veía, así que le dejo que se alejen y marco mi ritmo. Veo que al poco Edu empieza a dejarse caer, normal, iba fuerte para lo que queda y para haber hecho una maratón la semana anterior.
A partir de ese kilómetro, otra carrera…, sólo, asfalto, camino de Toledo, y cada vez más calor. Me había tomado un gel en el 20, y llevaba otro, pero notaba que no me entraba nada, tenía sal por mi traje de superman desde el kilómetro 15, algo pasaba, estaba algo deshidratado, y el cuerpo me rechazaba la comida. A partir del kilómetro 30 mi estómago me dice que no isotónico, que sólo agua….
Se me está haciendo muy duro, terrible, y cargando con el bidón de agua, para rellenarlo de 5 en 5 kilómetros. Llego al kilómetro 40 que no siento las piernas, y empieza mi muro, mi pared, mi lucha…, una auténtica agonía.
Paso la maratón en 2 horas 50 minutos, sufriendo pero contento, no está siendo un buen día, y estoy tirando de cabeza, noto que sirven tantas jilipolleces que hago de entrenamientos en ayunas y días de ayuno, o hipocalóricos, por que me notaba vacío desde el kilómetro 30, pero he conseguido mantener un ritmo de poco más de 4:00 el minuto hasta la maratón.
Sigo hasta el 45 y me coge el coche de la organización, el que marca el tiempo con el speaker, me dice que le saco 2 kilómetros aporro al coche de Marc Coma, pero yo ya estoy pensando en que lo que quiero es que me atropelle.
Los últimos 4 kilómetros ya es otra película, trotando suave, intentando conservar algo de piernas, con Edu a 300 metros, pero imposible subir el ritmo para cogerle. En el kilometro 40 nos pasó un corredor que hizo una carrera más inteligente que la mía sin duda, saliendo de menos a más y siendo más conservador.
Y al final en el 49 terminó la wings for life de 2015, Edu en el 50, Gonzalo en el 52 y Chema en el 59.
Admiración total a TODOS los participantes, en especial a Chema, quien cada día en el que tengo la GRAN SUERTE de coincidir con él, aprendo algo, y veo que como persona es mejor que como deportista, así que os podéis hacer una pequeña idea.
Gran carrera, donde tuve la suerte de coincidir y conocer en persona a mucha gente, a la que admiro, por que aunque yo llevara la camiseta de Superman, somos todos un poco héroes, por hacer lo que hacemos, y por conseguir sacar tiempo para hacer deporte, que nos llena la vida.
Parece que hay un mundo entre la meditación y el running, no? dos actividades que en principio deberían ser muy diferentes, ya que la meditación parece que invita más al reposos, a una actividad con un poco de música zen de fondo, y a dejar la mente en blanco.
Pero seguro que habéis hablado con algún Brunner, y habéis oído cosas como, «es que es mi momento del día…», «salgo a correr y me olvido de todo…», «me pongo la música, y no pienso en nada…» o cosas parecidas, y por su puesto no sólo con el running, sino que seguro con muchas otras actividades deportivas.
Pues parece ser que esto es la meditación, y se puede lograr de forma independiente a la actividad que realices, lo puedes hacer tumbado, de pie, andando o corriendo.
Incluso puede ser que practicando una actividad deportiva, puedas alcanzar mejor el estado de meditación. En la meditación, empiezas a fijarte tanto en tu respiración, como en tu cuerpo, empezando por los pies y recorriendo tu cuerpo. Cuando haces deporte, fijarte en tu respiración es mucho más sencillo, por que al estar más agitada es mucho más fácil de percibir, e incluso puedes trabajar el ritmo, e intentar bajar un poco la intensidad.
Lo mismo pasa con la conciencia corporal, cuando corres o pedales, o haces otro deporte, tienes mayor capacidad para reconocer tu cuerpo, y fijarte en el, reconocer cada parte de tu cuerpo, cada articulación, y fijarte en los dolores que te genera la actividad deportiva, y al igual que la respiración, bajar la intensidad del mismo.
Así que ya ve, meditación y running va de la mano, puedes probarlo hoy mismo, o si ya has hecho algo de deporte, pues mañana.
Qué diferencia este año al año pasado…. Como ya os he comentado, el año pasado de competir cada fin de semana, a penas pude disfrutar de los entrenamientos, eran más recuperadores o precompetición, que entrenamientos de calidad, ya que el único entrenamiento de calidad que realizaba en la semana era la competición y poco más.
Este domingo, por ejemplo, tuve la posibilidad de salir a montar con una grieta muy maja, con la que subimos a Morcuera, esto el año pasado no lo hice ningún día, y el día que hice mi primera salida en condiciones en bici fue por el mes de mayo.
El año pasado, este fin de semana, hice la Media Universitaria, completando la carrera de 7 km en primera posición, la verdad es que mola y motiva, pero es un engaño, por que no entrenas, me quedo con la subida a Morcuera de este domingo, antes que con hacer un buen 7.000 😉
Así que disfrutando, y mucho, de los entrenamientos, notando cosas raras, cambios en mi cuerpo, mejoría, y dolores, mi cuerpo se está haciendo a esta nueva temporada, queda mucho por delante, 6 meses y medio para km 0, #roadtokm0
Diferente va a ser seguro, respecto a 2014. El año pasado, el 29 de enero nacía Mara, no sabía lo que iba a poder entrenar, competir, ni nada, por lo que me puse como objetivo competir semanalmente y así tener motivaciones semanales.
En ningún momento me imaginé lo que iba a pasar, 44 días de competición y casi 30 podios, una cosa de locos, en un año en el que no sabía lo que iba a hacer deportivamente hablando, en el resto, sigo sin saber lo que voy a hacer jejejeje.
Pero lo que he notado en los últimos meses de 2014 es que estaba estancado. Por suerte la motivación, la ilusión y las ganas de entrenar o hacer deporte estaban intactas, pero notaba que no avanzaba, cansancio, y fata de ritmo.
El exceso de competición hizo que no pudiera seguir mejorando. Cuando compites un día entre semana, hay dos en los que no entrenas bien seguro, que son el de antes y el de después, hay otros dos en los que entrenas a medias, y quedan sólo dos días para entrenar bien, y con los ritmos de vida que llevamos la gente normal, qué difícil es organizarnos.
Por tanto, últimamente y durante muchas semanas de 2014 he competido con lo puesto, con lo que llevo de base, y no se ha dado nada mal, pero ahora….
….. ahora en el 2015 toca apretar los dientes y entrenar, entrenar y entrenar, sufrir en los entrenamientos y competir muy muy poquito, tan poco que de aquí a octubre tengo 4 días de competición únicamente. En marzo la media de Madrid, y por que ya estoy apuntado, en mayo la wings for life y buscaré un Half en verano para testarme para el gran objetivo del año,
Así que a prepararse y a darlo todo en el 2015, sólo pido que lesiones y circunstancias me respeten, por que el resto lo voy a poner yo de mi parte. Motivación al 200%.
Qué bueno es tener días buenos, y qué bueno es también tener días no tan buenos, y más en mi caso, en el que haber pasado por tantas dificultades, hace que cada vez que me encuentro una dificultad, me crezco, y estoy deseando tener otra oportunidad para demostrarme que lo que pasó en el asado no ha sido más que aprendizaje.
Error cometido en la Media de Getafe…, muchos me diréis el sobreentrenamiento, y puede ser, pero no van por ahí los tiros. El sobreentrenamiento entra dentro de mi proceso patológico de personalidad, y de estilo de vida, y de mi preparación. El problema fue el exigirme. Siempre voy a las carreras con la idea de hacerlo lo mejor posible, y de disfrutarlas, sufriendo, pero disfrutarlas, y después sacar las conclusiones de la carrera.
No sé por qué en la Media de Getafe me exigí ir a por un tiempo, cuando no tenía necesidad, ni era objetivo importante, ni estoy en el mejor momento, si es verdad que estoy entrenando bien, y eso hace que llegue al fin de semana destrozado, y eso hace que no compita al 100%. Con lo bien que se me hubiera dado simplemente si hubiera ido a medirme, ver cómo estaba y valorar el estado para Orihuela. Ahora lo de ayer ni me ha servido para saber cómo estoy, aunque pienso que estoy mejor que lo que dijo el resultado.
Llegué cansado al domingo, con muchas dudas, y sobretodo, y no es que quiera poner excusas, el sábado, que a mi nunca me duele la espalda, no sé por qué tenía un dolor incómodo en cervicales y lumbares, y en la zona del sacro, y yo creo que de este dolor, notaba las piernas cansadas o viceversa.
El domingo me desperté bien, y con ganas, pero esos días en los que ves que no todo fluye. Sin calentar fui a la salida, y salí fuerte, sin saber al ritmo que iba, pero sé que salí fuerte, y al primer kilómetro sabía que se me iba a hacer muy muy largo.
Los primeros 5 kilómetros fueron mortales, eternos, parecía que no pasaban los kilómetros, del 5 al 10, sólo pensaba en abandonar cuando pasara por la salida, del 10 al 15, hundido pensando en Orihuela y lo mal que lo iba a hacer allí, y del 15 al 21 con dolor en el muslo izquierdo.
Aún con estas sensaciones raras y feas, debo darme por satisfecho, mantener un 3:40 durante 21 kilómetros en desanimo, en fatiga, en cansancio y con dolor, me sirve, me sirve y lo valoro mucho.
Sobretodo gracias a todos por los ánimos, se os quiere a todos;-)
Después de semanas sin competir, este fin de semana toca volver a las andadas y empezar a hacer análisis y comparativas respecto al año pasado, y al anterior.
Este domingo toca hacer la media de Getafe, el año pasada no la hice por que Mara hizo un amago la noche de antes y no fui, aunque luego nació unos días después. El tiempo que hice en 2013 fue de 1:17, va a ser una buena ocasión para ver si ha habido mejoras o no en estos dos años, espero que si.
El fin de semana siguiente, el Campeonato de Madrid de Cross, y después otra media maratón, la de fuencarral, donde el año pasado hice también 1:17.
Después descansar un fin de semana y a por el Campeonato de España de Duatlón Larga distancia, a partir de ahí ya sabéis, incógnita es la palabra.
Me siento en estos días bien, con ganas de entrenar, de hecho, más que con ganas, lo que noto es que cada entrenamiento me llena de energía, y que necesito entrenar.
Lo malo la bici, que la llevo muy muy escasa, poco o casi nada es lo que h podido hace en las últimas semanas por no decir en los últimos meses.
Voy a intentar sacar los sábados, de aquí a Orihuela, y algún viernes a ver si es posible.
De momento y en resumen del post, motivado, con ganas, con fuerza y con ilusión, a tope este mes que queda.
… sólo Dios sabe lo que va a pasar luego, y aunque tengo los depósitos dóen mu motivación muy altos, si es verdad que no los tengo cargados al 100%.
Desde antes de las Navidades estoy pasando un momento de esos de bajada física, es muy difícil estar los 12 meses del año al mismo nivel, y desde mediados de diciembre me estoy notando bastante vacío. Sé lo que tengo que hacer cuando vienen estas etapas, seguir entrenando pero bajando el ritmo. El problema es que me estoy encontrando muchos problemas de horario, y sobretodo me está costando mucho despertarme por las mañana por lo que los entrenamientos de la mañana se me están complicando, y sacar los luego a lo largo del día está siendo tarea imposible. Debería estar doblando entrenamientos a diario, y sólo lo estoy consiguiendo algunos días.
De aquí al 22 de diciembre el calendario lo tengo bastante entretenido. Este fin de semana quiero hacer toda la bici que pueda, y después tengo la Media de Getafe, el Campeonato de Madrid de Atletismo Cross y la Media de Fuencarral, descanso un fin de semana y el Campeonato de España de Duatlón Larga Distancia en Orihuela.
Así que no me queda otra que entrenar y entrenar, y empezar a doblar desde ya!!