Ayer por la tarde fui a Cerceda a la carrera de 15 kilómetros por la sierra. Era un tramo bastante exigente, sobretodo para mi, que no entreno en montaña, y que no estoy acostumbrado a tanto desnivel.

Fui con el club de corredores, un club de gente maja, ayer conocí a algunos de los miembros del club, que me presentó Jorge Benito, y quedaba claro que era gente agradable, y además en un buen estado de forma.

La carrera empezó a las 19:30, los primeros 4 kilómetros eran bastante tendidos con algún repecho, y falso llano. Salí cogiendo mi ritmo, tranquilo, y cómodo, fui pasando gente hasta quedarme en la primeras posiciones, aunque la cabeza de carrera ya en los primeros kilómetros estaba bastante alejada.

Llegó la subida, bastante dura para mi, además hubo un momento que no sé por qué me salí del camino, fueron sólo unos metros, pero me trastocó mentalmente. Se me hizo bastante dura, pero al final todo llega y se terminó la subida, y empezó la bajada. Notaba que volaba, bajé a toda leche como si no hubiera mañana, iba cómodo, no quería forzar, pero era el ritmo al que me llevaban las piernas, pasé a más personas, debía estar entre los 10 primeros ya, más o menos, pero cuando llegamos a los últimos 4 kilómetros, donde había un falso llano constante y algunas subidas noté que se me hacía larga la carrera y tuve que bajar el ritmo. Me pasaron unas personas, pero me daba igual, no quería machacarme, mañana tengo la SanseRunin y quería reservar.

Al final llegué, cogí al peque que estaba con Celia y entre en la meta, es friki, lo sé, pero me encanta entrar con mi peque en la meta. Cumplir el objetivo de cruzar la meta con mi hijo en brazos me llena todos los rincones 😉

Al final hice un tiempo de 57 minutos, una media de 3:50, que para la dureza del recorrido quedé bastante contento, y marqué una posición 14, 9º de la categoría senior. 

Esta mañana he ido a soltar piernas al gym, 60´ de estática, para limpiar las piernas y dejarlas como nuevas para mañana la SanseRunin.

Ayer por la tarde pude ver el final de etapa de La Vuelta, donde pudimos ver lo desagradecido e injusto que es este deporte. Después de una escapada de 160 km Tony Martin, que hizo una exhibición de fuerza y potencia, fue rebasado por el pelotón en los últimos 3 metros. Qué dolor y qué pena!! Hubiera sido mítico que hubiera ganado la etapa aguantando al pelotón que lo tenía a escasos segundos, pero no fue así, y por desgracia, caerá en el olvido de muchos, desde luego no en el mío.

Buen día a todos y a seguir entrenando

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