Hoy he pasado un momento por casa. Cuando sales por la mañana a toda velocidad para ir a trabajar, no te das cuenta de los detalles, pero al llegar a casa, y estar sólo, es un buen momento para parar el tiempo y disfrutar de estos pequeños detalles.

Nada más mirar hacia la mesa, me he encontrado la escena de la mesa, un dinosaurio, y la taza de archiconocida por todos los padres de niños de menos de 5 años “La Patrulla Canina”.

Lo normal hubiera sido pensar el desastre de casa en el que vivo, con dos niños pequeños (5 y 2,5 años) la casa es todo menos orden, hasta tenemos las paredes y los sofás llenos de grafitis de estos renacuajos.

Pero no he pensado esto, me he parado, y he disfrutado del presente, he vivido este momento con gran intensidad, sin juzgar, simplemente disfrutando de lo que supone ahora mismo tener estas dos criaturas tan maravillosas enseñándome a diario lo que es la vida…, por que la vida es su vida, pronto crecerán, y se meterán en la “no vida”, pero de momento viven la vida disfrutando cada momento….,  como el de dejar el dinosaurio perfectamente colocado, para que sea lo primero que se encuentre cuando llegue a casa, y pueda seguir con su rutina de juegos de antes de salir, como si nada hubiera pasado durante el tiempo que ha estado fuera, aunque si han pasado cosas, aprendizaje, que le irá llegando a ráfagas.

Este momento me ha servido para pensar en mi mismo, y hacer una pequeña meditación mirándome desde fuera, y viendo si lo que soy ahora mismo es lo que quiero que mis hijos aprendan de mi. NO, pero no pasa nada, por que estoy en el camino de ser Yo, mi Yo, el que quiero ser.

Pienso trabajar día en día en encontrar mi auténtico Yo, ese Yo que te hace feliz. Una de las cosas por las que voy a empezar es por el deporte. Después de Lanzarote me he obsesionado un poco, perdiendo mi Yo, en que tengo que entrenar y entrenar y entrenar para luchar contra la distancia Ironman, cuando yo realmente no soy así. Mi mayor capacidad es mi cabeza, no mis entrenamientos, aunque hay que hacerlos, y hay que seguir, pero no voy a poner como centro de mi preparación las horas de entrenamiento, si no las horas que dedicaré a ser quién yo quiero ser en el deporte.

Poco a poco iréis viendo los cambios, yo os los contaré, y si crees en mi, sube que te llevo, jejejeje, y sobretodo, empieza a disfrutar el momento presente, sin juzgarlo, todo lo que te rodea es maravilloso.

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