Ayer fue la carrera de las empresas. Era una carrera que tenía marcada en el calendario y que tenía muchas ganas por que conocía el recorrido, y era un circuito en el que sin duda podía mejorar mi marca, pero las cosas no siempre salen como uno quiere.

Dadas las fechas en las que estamos, el sábado tuvimos comida y cena fuera de casa. El domingo me desperté con algunos problemas intestinales, por decirlo de una forma bonita…, pero lo asocié más a nervios por la carrera, aunque no estaba muy nervioso, que por que me hubiera sentado algo mal el día anterior.

Llegue a la carrera y me encontraba bien, pude calentar un rato antes, aunque un problema con los chips del club corredores, hizo que 20 minutos antes de la carrera me olvidara de calentar y dedicarme a conseguir chip y dorsal nuevo.

Quería hacer un buen tiempo y un buen puesto para el equipo club corredores, que confío en mi para esta carrera.

Estuve 10 minutos en la línea de salida, sin calentar, y mis sensaciones eran buenas, pero cuando dieron la salida todo cambió. Esos días que te das cuenta desde los primeros metros que algo no va bien.
Me había propuesto salir tranquilo, y así hice, a ver si entraba en calor, iba por delante muchos participantes, pero me daba igual, mi preocupación era coger mi ritmo.
Cuando empezamos la subida hacia plaza Castilla, hubo unos momentos en que parecía que mejoraba mi estado, pera antes de llegar a Bernabéu empecé con dolores fuertes de tripa. Vi a mis padres que se habían acercado a verme, les saludé, pero iba fatal, iba sufriendo, intentaba mantener un 3:25 de ritmo de carrera en el que estaba pasando corredores, pero la tripa cada vez me dolía más, y pasado cuzco me tengo que parar, ganas de vomitar y como si me hubieran dado un puñetazo en la tripa. Paro unos segundos, me recupero, vuelvo a correr, pero en plaza Castilla lo mimos, vuelvo a parar, parar unos segundos parece que me recupera, pero ahora pienso en no seguir, estoy fastidiado, y no puedo hacer así la carrera, pero somos tres en el equipo y tengo que llegar.

Me tomo la bajada con calma, sufriendo, estoy vacío, sin fuerzas, con dolor de tripa, mal cuerpo, pero sigo en la carrera, vuelvo a ver a mis padres, y paso por el kilómetro 6 con ganas de quedarme, pero sigo, como puedo.

Cuando llego a Colón me encuentro peor, pero pienso que sólo quedan 2 kilómetros de subida, no sé cómo aguantar, pienso en que son sólo dos kilómetros, miro al suelo, no quiero ver lo que me queda, voy sufriendo, y cuando paso por el kilómetro 9, me tengo que parar de nuevo. Es horrible esa sensación de no poder ni andar cuando te duele la tripa, dejo pasar uno segundos y vuelvo a correr, pasa el kilómetro, se me hace eterno, y entro en meta haciendo 35:40.

Sigo en los 35, hoy no cuenta mucho el tiempo, cuenta lo que he sufrido, lo mal que lo he pasado, y aún así he hecho 35 altos, pero no vale para nada, no he podido probarme, y sólo quedan 15 días para la San Silvestre.

Cuando terminé la carrera llamé a Celia, había estado vomitando, y el peque está tiradillo también, así que no sentó algo mal el sábado, o el peque nos ha pasado un virus, me tranquiliza saber que es eso, y que no ha sido un problema mío.

Quedan 15 días, cuenta atrás, a ver si el fin de semana encuentro alguna carrera para probarme una semana antes de la San Silvestre.

Vaaaamoooossss

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