Ahora voy a hablar de las sensaciones que tuve durante el Half Ironman de Tomelloso.

Como os comenté ayer, la parte del agua se suspendió debido a la baja temperatura del agua, podría haber sido peligroso, por que fuera del agua hacía frío a esas horas. Fue la mejor de las decisiones tomadas, aunque se quitara la parte de agua, pero fuimos bastante sensatos.

Para sustituir al agua, decidimos hacer unos kilómetros corriendo, y así coger la bici algo calentitos.

La bici fue una maravilla. Aunque me costó entrar en calor, en seguida me encontré cómodo. Monto tan poco en bici, que cuando me subo en ella, tengo unas ganas tremendas de disfrutar.

Fui metiendo un poco de fuerza todo el rato, sabía que me iba a dar la paliza, por que llevar 100 kilómetros en la temporada en bici, es poco entrenamiento, o nada, y el domingo tocaban hacer 90 km del tirón, pero quería sufrir en la bici.

el recorrido era espectacular, no se podía dejar de dar pedales en ningún momento, rompepiernas total, y con alguna subida curiosa, y como tengo la bici como la tengo, no podía meter el plato pequeño, por lo que toda la etapa a plato grande y metiendo bien de potencia.

Menos mal que cada poquito me metía un gel Me Power que me daba un poco de fuerza. Un acierto estos geles, muy finos, nada empalagosos, no necesitas tomarte agua después de tomártelos y ricos ricos de sabor.

Cuando estaba llegando a la transición noté que me fallaban un poco las fuerzas, ya que en algún tramo me tuve que poner de pie y notaba demasiado cansados los brazos…, y me dije…, chungo.

Y así fue, en la carrera malas sensaciones desde el principio, sin encontrarme cómodo, con mucho calor, y mucha sed. En la bici también pasé mucha sed durante todo el rato.

Me daba igual encontrarme mal en la carrera, la iba a hacer tranquilo, a mi ritmo, parando lo que hiciera falta por que el entrenamiento de la bici estaba hecho.

La carrera a pie se me hizo eterna, estos días pasan, y hay que pasarlos, no todos los días se disfrutan, ni se sufre disfrutando, hay días que sólo es sufrimiento, pero el saber que me esperaba una buena cervecita en meta me ayudaba a esforzarme un poco más 😉

Al final llegué, todo llega, es el consuelo que te tienes que plantear cuando sufres, que todo termina, y llegar siempre es acojnante.

Ayer quería haber hecho algo para soltar un poco las piernas, hoy espero hacerlo. me viene bien entrenar suave después de cualquier competición, por que ayuda a limpiar la musculatura, o eso pienso yo…

Ahora a por el martes en ayunas y deseando que llegue la siguiente competición.

Vaaaaamoooooooossss

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