Este fin de semana ha sido una locura, de esos en los que no te enteras de nada de lo rápido que ha pasado todo.

Llego a este fin de semana, como os comenté en el último post, algo destrozado por las 9 sesiones de entrenamientos que hice de lunes a viernes, ninguna de ellas larga, pero si todas con bastante intensidad. Este fin de semana competía los dos días, y quería ver cómo respondían las piernas ante este cansancio.

Para complicar más la cosa, fin de semana de celebraciones que os voy a ir relatando.

El viernes por la noche, cena de despedida del gran Sali que se va a Tel Aviv una temporada, lo malo, que le vamos a echar de menos, lo bueno, que me deja la bici, jeje. Ka cena estuvo genial, lo pasamos muy bien, y trasnochamos un poco, por lo que al día siguiente cuando los peques tocaron diana, toma ya…., qué duro. Y encima a prepararme que tengo carrera, un 5.000 de esos intensos, puff…

Llego a la carrera, con poco tiempo como siempre, y en seguida veo los correspondientes corredores de nivel, incluido Alejandro Santamaría, triatleta de élite. Si es que no hay carrera fácil, que barbaridad.

Bueno, empieza la carrera, y se sale a un ritmo muy muy fuerte, yo voy al máximo, pero sé que no voy a poder ir a su ritmo, así que se me van 4 tipos por delante. Y así toda la carrera, yo a tope, a mi tope, viendo como los 4 primeros se me van poco a poco, pero es que eran muy muy rápidos, el primero clavó la carrera en 15´ y yo. de momento, jeje, no estoy a ese nivel. 

Al final conseguí pillar podio, 3º de mi categoria, biennnnnnnn

Después de la carrera a jugar un poco con los peques y a comer rápido que a parte de mi cumpleaños , es el de mi sobrina, y lo celebra con una merienda, y a parte tenemos reunión en la parroquia, para preparar el bautizo de Mara del día siguiente. Así, dos eventos a la vez.

Terminamos la reunión en la parroquia, y al cumple de mi sobrina, con mil niños, lo pasamos muy bien, y ellos de maravilla.

Cuando parece que nos vamos a casa, Celia, me ha preparado una fiesta sorpresa con unos amigos, jeje, parecía que iba a terminar, jeje, y aunque estaba destrozado, me lo pasé genial y me hizo mucha mucha ilusión, os quiero a todos, y mil gracias Celia, te quiero!!!!

Al día siguiente la Liberty, quería hacer marca personal, pero con el cansancio en las patas, más las celebraciones, quería ver cómo se daba el día, sin más.

Fui corriendo desde casa a la salida, para calentar unos 5 km, y mientras calentaba vi que no estaba para muchas fiestas.

La carrera empezó, un grupo se demarcó rápidamente, yo iba a mi ritmo, pasaba de forzar. La subida a Castellana como siempre dura, pero con el incentivo de que mis padres me esperaban en el Bernabeu, les veo, y les choco la mano, que ilusión. Concha Espina se me atraviesa, pero a partir de ahí me marco mi ritmo hasta meta.

No hice el mejor tiempo, 3550, 30 de la general, pero contento, por como he llegado, y ver que en condiciones de estar más muerto que vivo puedo aguantar un ritmo de 3:30 prácticamente.

Y después de esta carrera, un poco de peques, bautizo, y “fafillo fable” (castillo hinchable) como dice Álvaro.

Se me olvidaba, después de la Liberty fui un poco al gimnasio a soltar en la estática las piernas, así que la semana ha sido de 10 sesiones de entrenamiento, 2 competiciones, 4 fiestas…., un gran fin de semana.

Vaaaaaamoooooooosssssss

 

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