Llegó un clásico en la agenda, una media maratón dura, por las subidas que tiene a partir del kilómetro 12.

Al final el día acompañó más de lo que se esperaba, la previsión era de frío y de lluvia durante la carrera, y nos quedamos sólo con el frío.

Qué bueno es esto de ir a carreras, en los casi dos años que llevo haciendo carreras, la verdad es que entre los que nos vemos y los que nos seguimos en las redes sociales, cada vez conoces a más gente y cada vez mola más el ambiente.

Una vez retirado el dorsal, donde por cierto me encontré a un amigo runner del barrio, a Pablo Casas y nos saludamos, y el, que es muy fan mío me dijo… “Luis, hoy top 20…”, jaja, me reí por que dije, estás loco….

Con el dorsal, fuimos Carlos Asenjo (futuro Ironam Lanzarote Finisher, si no sale la noche de antes, claro) y yo a buscar a más gente con la que había quedado. Al dejar las cosas en el ropero vi a Peluto y a Robert de AD Sprint. Con Peluto iba a hacer la carrera, él va más rápido que yo, pero está lesionado, e iba a rodar, y su rodar es mi correr. De Robert ni hablamos, el hombre volador voló en el asfalto quedando en tercera posición. Entre tanto vi fugazmente a Óscar Viñas, genio que hará la Maratón de Madrid dentro de poco, que se fue a buscar a no sé muy bien quien, y ya le perdí la vista….

Bueno, después de un poco de calentamiento, o más bien de movernos un poco para no quedarnos helados fuimos a la línea de salida, y al poco pistoletazo para empezar. 

Salí tranquilo, cómodo, a un ritmo en el que me pudiera encontrar bien, qué gusto poder correr así, y no asfixiado como en los 10.000. Sin darme cuenta estaba arriba, no arriba del todo, pero en las primeras posiciones, los rápidos, a los pocos metros ya nos sacaron un poco de distancia.

Me enganché a un tipo que iba bastante bien, y que me marcó un ritmo cómo de 3:30. Me llevó fácil hasta el 8, en el que se empezó a quedar, yo aguanté un poco más, pasando el kilómetro 10 por debajo de 35. Lo que me había costado bajar de 35 en los 10.000, y voy y bajo a gusto en una media maratón, hay que ver el cuerpo cómo hace lo que le da la gana cuando quiere, o a lo mejor es el entrenamiento, jeje. En ese momento lo único que se me pasa por la cabeza es que tengo que bajar ya si o si de 34 en el 10.000.

A partir del 10.000 empiezo a notar la falta de tiradas largas, llego a esta media sin prepararla, he estado preparando 10.000 y esto es mucho más, y además a partir del 13 empiezan las subidas fuertes. 

Llegan las subidas y bajo mucho, pero mucho el ritmo, me voy en momentos por encima de los 4:30, pero me da igual, lo que no quiero es petar y no poder aguantar. Al subir tranquilo, puedo recuperar algo en los llanos, y en las bajadas. Pero noto la falta de ritmo por que me adelanta 3 personas en los últimos 5 kilómetros. Les animo cuando me pasan, eso si que es correr y recuperar, yo a estas alturas no podría adelantar a nadie, a no ser que empezaran a petar.

Cuando llego a Monte Carmelo sólo quedan 2 kilómetros, y me siento feliz, voy a terminar cómodo de piernas, con el cansancio normal pero sin haber petado, y llego al estadio de Santa Ana donde de vez en cuando entreno, y me recreo en los últimos 3 metros.

Cruzo la meta santiguándome, ya que horas después hay una misa por mis abuelos a la que no puedo ir, y les dedico a ellos la carrera.

al final 1:18:30 minutos, creo que marca personal, pero me da igual puesto 12 de la general 5º de mi categoria, pero también da igual, lo importante es otra carrera más, otro día de disfrutar haciendo deporte, y de verme mejorar, como decía ayer, mejorando, no sé muy bien para qué, pero mejorando.

Gracias Celia por quedarte con los peques y poder ir a la carrera, lo tuyo también fue una media maratón dura. Te quiero.

Vaaaaaaaaaamooooooooooooossssss

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