Ayer fue uno de esos días inolvidables para mi, deportivamente hablando, claro.

Los que me habéis leído estos últimos días sabíais que iba a Astromad con muchas ganas, siendo consciente de mis carencias, pero con mucha ganas.

Mis carencias eran, que la natación sigue siendo un lastre para mi, a pesar de haber mejorado gracias a los entrenamientos con los Diablillos de Rivas, que en la bici llevaba 500 kilómetros en 9 meses, escasísimo de km, y que esto me iba a limitar para llegar fuerte a la media maratón que podía ser mi fuerte, y encima tenía una boda la noche de antes.

Tras dormir dos horas, me levanté camino de Manzanares para hacer el Half Astromad, como siempre buen ambiente y saludando a conocidos antes de la carrera.

La salida era a las 9:00, y nos metimos todos en el agua, mucha gente. Mi primer error fue ponerme en el medio de la salida. Los primeros 300 metros de natación fueron horribles. Se dio la salida y desde el primer momento golpes, patadas y puñetazos, parece que se hizo un embudo y que íbamos todos por el mismo sitio, me paré 3 veces, nadé a braza, hasta que llegó un momento que me encontraba tan mal y tan agobiado, que dije “a tomar por culo…, esto para otro…” y me puse a buscar la piragua para abandonar. La piragua estaba muy lejos, y tendría que nadar en perpendicular chocándome con unos 100 triatletas nadando. Entonces pensé que no me quedaba más remedio que seguir nadando, y rezar, y así fue. Desde ese momento me hice fuerte, y di algún golpe, no me volví a parar, y llegué a la mitad del recorrido, y en la vuelta fue cuando empecé a notar los entrenamientos de natación, me encontré cómodo, me fui fijando en mis brazadas y empecé a pasar a grupos de nadadores, se me hizo la vuelta volando, que pena no haber arrancado así.

Cuando llegué me encontré animándome a mi familia, a Celia, a mi peque Alvaro, a mi hermana Belén, cuñado y sobrinos.

Me tomé con calma lo de coger la bici, quería haber salido mucho más adelante y sabía que había salido fatal del agua, a pesar de remontar unos puestos al final.

Cuando empecé con la bici tuve durante unos segundos unos momentos de duda sobre la carrera…, he salido mal del agua, que hago, me tomo la bici tranquilo, y hago que Astromad sea un entreno sin más, o voy a tope, y que sea lo que Dios quiera…., elegí la segunda opción.

Empecé en la bici revolucionado de piernas, en seguida empecé a pasar gente, no sé a que velocida iba, no llevo monitorización casi nunca, ni cuenta kilómetros, ni pulsómetro, ni ritmo, ni nada, sólo sensaciones, y la sensación es que iba rápido. Hice la primera vuelta a tope. cuando llegaba a los giros, veía que el primero me sacaba casi un cuarto de hora, y conté casi 60 personas por delante, puff, qué triste…, pero seguí desgastándome, iba acoplado, iba cómodo, notaba que asalía fuerza de mis piernas, e iba dándolo todo…., de vez en cuando pensaba, voy a petar en la siguiente vuelta, voy a petar en la media maratón…, pero no podía bajar el ritmo, quería ir rápido.

En el último giro de la última vuelta conté unas 40 personas por delante, había adelantado a unas 30 en la bici, me quedaba media vuelta y la media maratón. Hago la bici en 2 horas 10 minutos, y flipo con el ritmo que he llevado, casi a 40 km/h…

Por su puesto me daban ánimo y fuerza mi familia que me animaba, también oía voces que me animaban y me llamaban por mi nombre, pero que no las localizaba por que no las veía o no sabía quiénes eran, también me daban fuerza.

Me bajé de la bici, y cometí el segundo error grave, no me puse calcetines. Empecé a correr, zancadas cortas, para encontrarme cómodo, pero rápidas, lo más rápido que podía. En la primera vuelta pasé a bastantes personas, aquí ya perdí la cuenta, el calor, el cansancio, la deshidratación, hace que tu cabeza no pueda pensar mucho más que en dar pasos, en correr, como dice Che Martínez, no pienso, corro, y es verdad, eres capaz de poco más que pensar en correr, salvo una excepción, mientras corría había unos pescando en el embalse de Manzanares, y de vez en cuando pensaba…, y por que no me habrá dado a mi por esto, pescar tranquilamente, tomando una cervecita, pero no, me ha dado por el triatlón….

A partir de la segunda vuelta seguía adelantando a gente, pero ya no sabía si eran de los que tenía por delante o de los que habían entrado en boxes después…, pero me daba igual, tenía que seguir corriendo.

Al finalizar la segunda vuelta vi la hora, y aluciné al ver que había hecho las dos primeras vueltas en unos 35 minutos…, tengo que seguir así me dije.

En la tercera vuelta me gritaron que iba entre los 20 primeros, seguía adelantando gente, pero pensaba que eran doblados.

En la última vuelta, ya disfrutando de todo lo que he vivido, de mi familia animándome, de la bici rápida que he hecho, de encontrarme bien en la media, sólo quedaba llegar. A falta de un kilómetro me dicen que voy el 10, y flipo, flipo en colores, el 10º, he adelantado en bici y corriendo a unas 60 personas, pienso que es una pena que no haya 5 kilómetros más de carrera por que podría pilara a alguno que tengo a la vista, jeje, que masoca soy, pero llego super feliz, no me ha adelantado nadie ni en la bici ni corriendo, ha sido acojonante, ha sido una flipada, después de dormir dos horas, el cuerpo es increíble…

Y por fin llego a la meta, Celia me da a Álvaro, y cruzo con él la línea de meta, no se me saltan las lágrimas por que estoy deshidratado, pero me emociono, y mucho, qué pasada!!

Qué gran día, inolvidable!!!!

Y ahora, deseando poder volver a entrenar en un rato, para seguir avanzando, sin saber hacia donde, pero disfrutando cada día.

Vaaaaaamoooooosssssss

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